Adviento.
(Ad)viento.
Ad-vien-to.
Viento sobre la cara.
Viento sobre la mirada.
Viento sobre la sonrisa.
Viento que todo lo impregna.
Viento de la Espera.
Viento del Silencio.
Viento de la Escucha.
Viento de Esperanza.
Viento de Paz.
Viento de Venida.
Viento salvador.
Viento gratuito.
Viento sanador.
Viento del alma.
Viento fraterno.
Viento de Amor.
Viento de Vida.
Viento de Futuro
−que se hace a cada instante−
Instante de Dios.
Palabras. Brotan de mí, no sé el por qué, a veces siento que tengo que gritar algo y lo escribo. Surgen de pensamientos dispares, tal vez ellas son las que sirven de instrumento para dar lógica a tantas ideas que deben ser lanzadas a este mundo. Vuelan o caen sobre un papel -hoy más bien sobre una red 2.0-. Este blog es mi lienzo donde las palabras encuentran un lugar.
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martes, 17 de diciembre de 2019
martes, 28 de marzo de 2017
REFORMA VITAL
Ha llegado el momento de vaciarse. De sacar uno a uno mis miedos, mis fantasmas del pasado, mis dudas, mis caídas, mis silencios ahogados, mis recuerdos desgarradores. Expulsar de mí todo el dolor, la ira, la impotencia, el rencor añejo, la falsa esperanza, las respuestas automáticas, los motivos para "no-ser". Es la hora de olvidar cada rastro de sentimientos carbonizados, esos que fueron quemados por llamas de gritos internos. Hoy quiero borrar las huellas ocultas bajo un suelo cubierto de ceniza.
También sacaré sueños, ilusiones, luz, rostros de personas que son luz -exterior-, son cayado, abrazo, consuelo, escucha y consejo. Elimino mi colección de risas, cada recuerdo blanco y la esencia que no acabo de encontrar, anda esparcida por toda el alma.
¿Y ahora qué? Estoy hueca de mí. Soy un vacío de piel para dentro, solo corre sangre por mis venas, suenan latidos con mucho eco. Mi casa está sin muebles, aquellos llenos de polvo, con olor a miedo enmohecido. Comienzo a limpiar cada rincón, quedan cajas llenas de libros, espejos antiguos que deforman mi cara. Me pongo a encalar paredes. Cojo un pincel y vacío cada huella, descubro como mis pies han crecido.
Ahora miro hacia dentro y comprendo que soy ausencia, solo me protege mi piel llena de heridas y rojeces. Me detengo y observo cada una de ellas, recuerdo que la vida resurge de las heridas, por eso siento que desbordo vida. Sonrío y comienzo a reconstruirme.
Limpio mis enseres, mis frascos de recuerdos, mis libros que disfruto ordenando, comienzo a colocar todo lo que soy, vuelven a su lugar "mis personas-luz", todo lo que considero que merece ser devuelto a mi universo. Ahora los miedos, fantasmas, las personas tóxicas y todo lo gris no tiene cabida. Se forman nuevas sombras que ilumino con bombillas de luz cálida. Esta reforma vital requiere tiempo, muchas reflexiones cotidianas, poner filtros a lo abstracto y ordenar cada maraña de hilos de dudas. A veces surgen lágrimas, pero poco a poco aprendo a disfrutar de esta manera de reinventarme. Comprendo que a pesar de lo difícil que es remover el pasado, es necesario para que no vuelva a paralizarme el miedo. Maldito miedo, siempre en la puerta, listo para entrar como huracán, esta vez es una decisión propia. Y ahora yo soy, todo aquello que me merezco ser. Vaciar, limpiar, reconstruir, llenar...Ser. Ahora soy la misma persona, ya que la esencia permanece, pero estoy tan renovada que me siento una persona nueva, un comenzar de cero, soy todo lo que merezco, todo lo que sueño, todo lo que hago, todo lo que leo, todo lo que viajo. Miro el cielo, susurro un gracias. La Verdad me ha encontrado.
Sed felices(:
martes, 21 de marzo de 2017
HAY DÍAS
Hay días que soy derrota
y otros, soy victoria rotunda.
Hay días que soy certeza
y otros, soy aprendizaje.
Hay días que me apago
y otros, soy luz.
Hay días que me enraízo
en personas que son hogar
y otros me desarraigo
de lugares que son ajenos.
Hay día que soy resignación,
me anclo en la rutina que ahoga mi voz
-la que ya no brota-
mi garganta dice un "basta",
y otros soy grito
soy huida hacia mí
-hacia mi esencia-.
Hay días que sale el "me rindo"
y otros el "aquí me quedo,
batallando mis miserias".
Cansancio vital.
Hoy arriba,
toco el Cielo
el que no me pertenece,
pero que hago mío con una sonrisa.
Agarro con firmeza cada detalle.
Mañana abajo,
me hundo en el fango del vacío interno
esa ausencia es el peor grito de miedo
que me convierte en un silencio vasto.
Si me ves hablando,
estoy llena de silencios internos.
Si me observas y guardo silencio,
martes, 14 de marzo de 2017
PALABRAS
Si tuviera que escribir todo lo que siento, todo lo que
sueño y todo lo que soy, las palabras no serían suficientes, porque ellas son
útiles, necesarias, delimitan realidades, ayudan a plasmar lo que tengo en la
cabeza en una hoja, en un word o donde sea. Las palabras son llaves para
expresar mucho, imposible todo, pero las necesito para sobrevivir.
Las palabras crean parcelas de sentimientos, delimitan
situaciones. A veces encadenan, otras veces liberan. Las palabras son alas para
que aquello que siento; pueda volar, otras veces las palabras son pesos
pesados, intento hablar sobre algo que no entiendo, que me carcome por dentro y
al final no sé si la unión de muchas palabras me lleva a alguna parte.
Lo único que sé es que escribir me hace sentir libre. Nadie
podrá censurar un pensamiento en mi cabeza, cuando sale fuera y comparto
palabras, y estas ya no son solo mías. Qué bonito es poder compartir algo que
viene de muy dentro y al final esparzo en un blog. Compartir es sumar. Ya van
cinco años compartiendo muchas palabras en un lugar donde todas caben, ellas han sido mis compañeras de viaje y este trayecto ha pasado muy rápido.
Gracias a cada una de las personas que decidís leer mis
palabras desde el otro lado de la pantalla. Gracias de corazón.
Sed felices (:
viernes, 11 de marzo de 2016
LA FIESTA DE LAS PALABRAS ROTAS
Hoy este blog cumple 4 años, un tiempo en el que he crecido como persona y espero que la madurez que da la vida se hayan notado en mis palabras compartidas. Por ser un día especial, me apetece publicar un relato que escribí el pasado verano, hacía mucho tiempo que no escribía una historia. Espero que disfrutes de la fiesta de las palabras rotas.
LA
FIESTA DE LAS PALABRAS ROTAS
Reviso por última vez la nueva entrada que subiré a
mi blog.
Dos
mundos. Dos realidades.
Cada
vez son más los días que llego a mi casa
pensando que las ciudades se están convirtiendo en espacios capitalistas
deshumanizados. Mareas de consumidores que buscan la tendencia de la temporada,
mareas de trabajadores acelerados, mareas de turistas intentando capturar la
mejor fotografía…me cuesta ver personas que llevan otro ritmo, una sonrisa y
que simplemente pasean.
Hay
días en los que no escucho un “buenos días” o un “gracias”. La imagen más
repetida: una persona mirando su móvil, incluso en compañía. Cada vez son más y
más las personas encadenadas a ellos, presos en una pantalla de emoticonos,
tuits y caramelos de colores. Sólo veo gente con prisa, personas pidiendo
limosna, otros rebuscando en la basura y todos indiferentes. Esto se ha
convertido en el ”espectáculo” diario. Ya nada sorprende en este mundo de
extravagancias y contrastes.
Qué
ha sido de esa gente que solía leer un libro en el autobús, de las conversaciones
con el vecino o del intercambio de recetas mientras se tendía la ropa. Todo
esto parece haber quedado atrás hace tiempo, pasando de la cotidianeidad a la
excepcionalidad.
Llego
a casa, enciendo la tele y pongo el telediario. A la orden del día: nuevo caso
de corrupción, crecimiento negativo de la Bolsa, desmantelamiento de una banda
de narcotraficantes, llegada de una patera a la costa…Y así un día tras otro,
es como una historia sin fin que se ha quedado anclada en el nudo de la narración
y nunca llega el desenlace que nos gustaría escuchar. El informativo no es más
que una agrupación de los problemas más mediáticos. Todo lo lejano y
tristemente cotidiano como las guerras civiles en África o la hambruna, se
hacen invisibles para aquellos que deciden vendarse los ojos, sentarse delante
de la “caja tonta” y creer que lo que se cuenta es la verdad absoluta y se
trata de la mejor selección de hechos acontecidos en el mundo.
Es
desolador ese momento de desesperanza cuando los jóvenes miramos a
nuestro alrededor y nos percatamos en lo que se ha convertido el planeta: una
sociedad centrada en el consumo, la comida y la imagen corporal −ya sea el peso
o bien músculos−, un mundo sin escrúpulos y unos gobiernos e instituciones
movidos por cifras descomunales de dinero que ni siquiera somos capaces de
materializar con todo el papel-moneda existente.
Cuando
pienso en todo lo que nos hemos
convertido ya no soy capaz de identificar un único planeta, ahora veo dos: uno,
el físico, el que se va deteriorando con el cambio climático y otro, el planeta
virtual que se ha creado a través de ondas y antenas, wifis y cables, con unos
continentes llamados redes sociales en los que cada habitante intenta aparentar
tener una gran vida, reuniendo en su muro los mejores paisajes, sus increíbles
posados y sus apetecibles manjares. Los otros ciudadanos de su entorno virtual
clickan “me gusta”, “like”, “retuit” y “fav”, y alimentan el ego del
propietario de esa foto. Parece que hay personas que ya no viven para disfrutar,
sino más bien para construir sus perfiles y crear una identidad más o menos
distante de la realidad con una consecución de momentos pintados con filtros y palabras
bonitas o frases −supuestamente− filosóficas y así poco a poco aumenta el
marcador invisible llamado “postureo”.
¿Esto
es felicidad? Lo siento pero yo no comparto la dinámica de este planeta
virtual: yo me quedo con los bosques, playas y campos del planeta físico y
también prefiero tomarme un café con una persona antes que hablar por WhatsApp
con un desconocido que me dio su número por una de tantas de las redes de contactos
que existen.
Vive
y ríe, habla o canta y por favor comparte tu vida en este planeta llamado
Tierra. No olvides el valor de las miradas, la calidez de un abrazo, la caricia
sobre la piel y el sonido de un beso.
Clicko en publicar.
Recibo una notificación del facebook, es un evento
llamado la Fiesta de las Palabras Rotas, leo
la descripción que dice:
El
próximo 19 de agosto, día mundial de la asistencia humanitaria, queremos
humanizar un poco nuestra ciudad, a través de un acto simbólico y esperamos
obtener resultados y marcar la diferencia con las pequeñas acciones, que son las que mejoran
las escenas difíciles que se repiten a diario a nuestro alrededor.
Lo
único que tienes que traer es una carta reivindicativa exponiendo problemas
locales nacionales o mundiales.
Nada
más, nos vemos en la plaza Nelson Mandela, creemos que no hay mejor lugar, él
fue un ejemplo de lucha y acción en la resolución de situaciones de desigualdad
y discriminación. No te pierdas la primera edición de la Fiesta de las Palabras
Rotas. No dejará indiferente a nadie.
Menuda casualidad, tras publicar esta entrada
aparece este evento tan peculiar que me ha dejado muy intrigada, ha sido como
un rayo de luz verde, una respuesta que el destino ha querido regalarme tras la
publicación en mi blog.
Por fin ha llegado el día. Me dirijo a la plaza
Nelson Mandela, un poco alejada de mi barrio, pero que en bus se llega en poco
más de media hora. Al llegar me sorprendo. Allí hay un gran número de personas
y veo carteles que me dan a entender que este evento ha sido organizado por una
colectivo del barrio llamado “Gota a gota”, también hay una barra abarrotada,
leo: «tinto a un euro, cerveza a un euro,
a favor del comedor social “Nadie con hambre”». Justo en frente hay unos
puestos que forman un mercadillo solidario de productos artesanales, en otra
esquina de la plaza un rastrillo de libros, ropa y objetos de todo tipo. Muchas
personas se conocen entre sí, se saludan, casi todos parecen pertenecer a este
barrio humilde alejado del centro de la ciudad.
Tras un rato que paso observando objetos un tanto
extravagantes y libros de segunda mano, una mujer joven comienza a hablar y sus
palabras retumban por la megafonía instalada para el acontecimiento:
“Buenos
días, muchas gracias a todos por venir a la Fiesta de las Palabras Rotas que está
a punto de comenzar. Rápidamente voy a explicar en qué consiste. Como ya os
pedimos, espero que muchos de vosotros hayáis venido con vuestra carta con esos
problemas que os entristecen, enfadan o aquello que queréis que desaparezca.
Vamos
a formar un gran círculo por toda la plaza y tiraremos nuestras cartas al aire.
Cuando todas hayan caído al suelo, cogeréis una al azar y esa será la carta que
leeréis, aunque no tenga remite está escrita para vosotros, Seguramente exponga
una larga lista de problemas y quejas, lo único que podéis hacer es intentar
resolver o mejorar uno de ellos. Si es local, habrá que actuar con una pequeña
acción o incluso plantearse ser voluntario de una ONG de la ciudad, si es un
problema que se nos escapa de las manos, siempre se puede ayudar con una suma económica,
si es posible, o difundiendo ese problema por redes sociales o con “el boca a
boca” para que otras personas también puedan luchar por la causa. Os pedimos
creatividad, seguro que podéis hacer algo por alguna de las situaciones
plasmadas en el papel. Después cada uno pisaréis vuestra carta para “romper las
palabras” y simbólicamente romper cada problema recogido en la carta.
Así
que ahora los voluntarios de la asociación “Gota a gota” irán organizando el
gran círculo. Os pedimos coordinación y agilidad para pasar a la lanzada de
cartas”
Me ha encantado la idea del lanzamiento de las
reivindicaciones y la pisada de palabras. Por unos segundos siento los mismos nervios
que al abrir el buzón y encontrar una carta, de esas que se están extinguiendo.
Y por otro lado, ilusión, alguien va a leer mi entrada del blog y jamás podré
saber de quién se trata. De alguna forma he sacado mis palabras del planeta
virtual.
Cuando toda la plaza estaba delimitada por un
círculo humano, la mujer de antes pidió silencio y preparación. Comenzó una
cuenta atrás de diez segundos.
Durante un instante la plaza se tiñó de blanco,
cartas voladoras que buscaban un espacio en los adoquines.
“Ahora
recoged una de las cartas y recordad no vale solo con una lectura, pisarla y
guardarla en un cajón. Hay que actuar, difundir, dar o donar tiempo para
humanizar nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestro país y nuestro planeta.
Muchas gracias, nos vemos el año que viene en
la segunda Fiesta de las Palabras Rotas.”
Tras esa despedida todo el mundo, niños y ancianos,
adultos y jóvenes recogimos una de las tantísimas cartas sembradas en la plaza
Nelson Mandela. Y antes de abrir sobres o desdoblar el papel, pisoteamos con
fuerza, liberando la rabia, la tristeza y la impotencia que cada uno
experimenta ante las injusticias.
Leí mi carta con detenimiento y sí, intentaré hacer
algo porque de nada sirve ver el telediario y lamentarse. De nada sirve ir a
tomar unas cervezas y quejarse de la política o cualquier hecho discutible y
mejorable. De nada sirve sentir pena por las personas que no pasan por su mejor
momento y tan solo repetirse en la cabeza: “qué mal están las cosas hoy en
día”. De nada sirve reivindicarse si no actúas igual que piensas. De nada sirve
escribir o comentar una situación injusta. Estos “de nada sirve” tienen una
solución: servir a los demás y lo único que esperes a cambio sea la
satisfacción de ser partícipe de una pequeña transformación en la vida de una
persona.
Sed felices (:
jueves, 21 de enero de 2016
ME ATREVO A DECIR
Hoy me atrevo a escribir lo que nunca he dicho.
Me atrevo a decir que la magia existe, está en cada amanecer mientras todavía ando con los ojos pegados, está en cada niño y en cada joven rebelde, en cada adulto soñador y en cada anciano con ganas de vivir.
Me atrevo a decir que la luz en la mirada, ese tono blanquecino, es el mejor color del mundo.
Me atrevo a decir que cuando se abren nuevas puertas, todo se transforma, comienzan nuevas etapas y me dí cuenta que una nueva etapa no es un cambio en la vida es un cambio de actitud.
Me atrevo a decir que el amor existe, impregna a cada persona, pero a veces el odio le gana terrero y entonces el hombre se convierte en un monstruo sin un cortafuegos que frene sus acciones, su ira, su maldad.
Me atrevo a decir que el miedo es incluso peor que el odio, porque si no existieran personas valientes, nadie frenaría el odio, sembrando amor.
Me atrevo a decir que una sonrisa ilumina más que miles de bombillas, que la alegría es luz, el optimismo es luz, la vitalidad es luz. Tú eres luz.
Me atrevo a decir que la felicidad se encuentra en lo más profundo de cada uno. Escarbando, descubriendo, compartiendo, leyendo, reflexionando y aprendiendo se está más cerca del sentimiento más deseado.
Me atrevo a decir que la empatía no es calzarse los zapatos de un amigo con tus mismos gustos y vidas paralelas, es andar descalzo como las personas que ni siquiera tienen zapatos.
Me atrevo a decir que en los detalles insignificantes está lo extraordinario y lo más asombroso de la vida.
Me atrevo a decir que la mirada es más poderosa que la vista, todos vemos lo mismo, cada una miramos con diferentes pupilas, sentimientos, valores, juicios, estereotipos y etiquetas.
Me atrevo a decir que toda persona es talentosa, pero que mucha aún no ha descubierto su don.
Me atrevo a decir que incluso en los días más agotadores, la fortaleza se nos es dada, y no digo que la fabricamos porque a mí se me escapa de la razón. Tal vez sea Él.
Me atrevo a decir que todo pasa por algo, incluso los hechos más inexplicables y dolorosos, porque cada uno tomamos decisión por minuto, pero al final aparece quien tiene que aparecer y acabamos en el mismo lugar pero con atajos o por el camino más largo.
Me atrevo a decir que tú te mereces ser la persona más feliz del mundo, por eso, como siempre, te digo:
Sé feliz (:
lunes, 11 de enero de 2016
Perla vital (1): ESPERANZA
De nuevo aquí frente al papel, y como siempre los
sentimientos a flor de piel. Suena de fondo el piano de Ludovico Einaudi y
muchas palabras brotan, la primera esperanza.
Cuando comienza una nueva etapa en la vida, no física, ya
que continúo en el mismo escenario, pero sí que comienzo una nueva etapa
espiritual.
Ahora me conozco mejor, cada experiencia me va moldeando como a una
vasija de barro. Y como todo nuevo comienzo, la ilusión está presente y la
esperanza es protagonista, tal vez aquí sea aún más feliz.
Qué extraña es la felicidad, ¿no crees? a veces breve, otras permanece, a su antojo, o tal vez al nuestro, he escuchado que las circunstancias no se eligen, pero la actitud es una decisión propia.
Qué extraña es la felicidad, ¿no crees? a veces breve, otras permanece, a su antojo, o tal vez al nuestro, he escuchado que las circunstancias no se eligen, pero la actitud es una decisión propia.
Me gusta pensar que la vida es un continuo
descubrir, en búsqueda constante de la esencia propia. Pasan los años y muchas
dudas se disipan, aparecen otras nuevas de mayor magnitud y a medida que más
aprendo más pequeña me siento, como una hormiga en un desierto. No veo más allá
del horizonte y a pesar de la vasta llanura no me siento perdida. Muchas
personas me acompañan en este camino, tengo un Guía que me aconseja, hablándome
directamente al corazón, y a eso yo le llamo corazonadas.
Nuevos pensamientos, puertas que se abren, nuevas señales,
mil posibilidades y tan solo una decisión, cada mañana al despertar, qué
quieres vivir hoy, qué actitud vas a coger del armario, ¿hoy te pondrás la
mejor de tus sonrisas?
La vida, aquello en constante cambio, cuando piensas que la estabilidad
te ha alcanzado, llegan nuevas personas, cuando veo una nueva cara, siempre
pienso que ahí dentro hay un universo de ideas, pensamientos, sueños, recuerdos
y sentimientos, e intento no juzgar, siempre me llevo sorpresas. Nadie es quien
parece, muchas veces pienso cuántas personas me han juzgado y aún todavía no
conocen mi esencia, ni mis más profundos pensamientos ni ideas. Ni siquiera yo
me conozco al cien por cien, quién eres tú para etiquetar personas como si
objetos se tratasen.
Y no solo llegan personas, sino también en esto de vivir,
cada día se llena con nuevas vivencias, algunas las empaquetamos en la rutina,
otras son las que guardamos en la caja de recuerdos felices, no hay nada mejor
que coger de cada día una experiencia y meterla en la caja de los buenos
recuerdos. Ya no solo experiencias intensas y diferentes que se salen del ir y venir diario, sino también pequeños
detalles de lo más cotidiano. Tal vez no recordaremos esos pequeñas vivencias porque lo
minúsculo tendemos a infravalorarlo, pero sé que en lo cotidiano se encuentra
lo extraordinario, todo depende de la mirada.
Me encanta la gente que tiene un
brillo especial en los ojos, el brillo de la luz, de la alegría, el brillo del
alma. Me encanta la gente que sonríe y ríe mucho, las personas de risa fuerte
tienen el corazón contento. Estoy segura.
Esperanza en el nuevo caminar. Personas y
vivencias en el nuevo caminar. Una actitud con sonrisa en el nuevo caminar.
Brillo en la mirada en el nuevo caminar. Solo espero que la felicidad radique en el camino, que no falte en la vida.
Sed felices (:
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lunes, 4 de enero de 2016
LUZ Y VIDA
Otro año, otro comienzo o una continuación del 2015, como quien cambia un dígito al calendario.
Para mí, cada Nochevieja no es un final, más bien es un puente que hay cruzar y debajo de este enlace hay un abismo en el que ves el paso del tiempo, muchas cajas donde guardar recuerdos y otras nuevas, listas para ser llenadas de nuevas vivencias.
Esta Nochevieja ha sido muy especial para mí, en los últimos días del 2015 he tenido tiempo de pensar quién soy, quién quiero ser, qué camino quiero seguir y qué personas quiero que me acompañen en el camino. He tenido tiempo de hacerme muchas preguntas y he encontrado pocas respuestas y muchas dudas, cada incógnita me llevaba a demasiadas posibles respuestas y al final he acabado con una mezcla de pensamientos que no sé muy bien si en vez de balance, he hecho lo contrario. Pasan los días y todavía a 4 de enero, continuo haciendo repaso del 2015 y mirando al futuro, teniendo las cosas un poco más claras, deshaciendo esa maraña de hilos que tengo en mi cabeza.
Hay veces en la vida que te encuentras en un punto de inflexión en que debes decidir si continuar el camino trazado o comenzar una página en blanco, pero siempre con la mochila cargada de experiencia y enseñanzas que permanecerán en algún bolsillo o escondidas bajo el forro de esta gran mochila. Hace tiempo aprendí que todos somos mochileros durante unos décadas en este mundo y cada decisión nos lleva a un ambiente o a un lugar diferente, el viaje es efímero y la rutina, frenética.
Yo he decidido dejar huella en mi camino, aunque tan solo sea una gota en el océano y sinceramente esto es muy fácil decirlo, pero muy complicado cuando andamos en la rutina diaria.
Todavía recuerdo mi único deseo del año pasado “encontrar lo extraordinario en lo cotidiano” y un año más me reitero porque no he encontrado ningún deseo mejor que pedir al 2016.
Mi 2015 ha sido un año lleno de luz, en cada persona que me dado la mano, en mis círculos cercanos, la familia y los amigos. En mis creencias y mis ideales. En mis sueños y proyectos. Y ahora, me gustaría poner un foco en el horizonte, pero sé que el futuro se construye cada día. Un presente luminoso y una bombilla de repuesto.
Deseo que tu 2016 esté lleno de luz, vida, alegría, ilusión y siempre lleves puesta una gran sonrisa.
Para mí, cada Nochevieja no es un final, más bien es un puente que hay cruzar y debajo de este enlace hay un abismo en el que ves el paso del tiempo, muchas cajas donde guardar recuerdos y otras nuevas, listas para ser llenadas de nuevas vivencias.
Esta Nochevieja ha sido muy especial para mí, en los últimos días del 2015 he tenido tiempo de pensar quién soy, quién quiero ser, qué camino quiero seguir y qué personas quiero que me acompañen en el camino. He tenido tiempo de hacerme muchas preguntas y he encontrado pocas respuestas y muchas dudas, cada incógnita me llevaba a demasiadas posibles respuestas y al final he acabado con una mezcla de pensamientos que no sé muy bien si en vez de balance, he hecho lo contrario. Pasan los días y todavía a 4 de enero, continuo haciendo repaso del 2015 y mirando al futuro, teniendo las cosas un poco más claras, deshaciendo esa maraña de hilos que tengo en mi cabeza.
Hay veces en la vida que te encuentras en un punto de inflexión en que debes decidir si continuar el camino trazado o comenzar una página en blanco, pero siempre con la mochila cargada de experiencia y enseñanzas que permanecerán en algún bolsillo o escondidas bajo el forro de esta gran mochila. Hace tiempo aprendí que todos somos mochileros durante unos décadas en este mundo y cada decisión nos lleva a un ambiente o a un lugar diferente, el viaje es efímero y la rutina, frenética.
Yo he decidido dejar huella en mi camino, aunque tan solo sea una gota en el océano y sinceramente esto es muy fácil decirlo, pero muy complicado cuando andamos en la rutina diaria.
Todavía recuerdo mi único deseo del año pasado “encontrar lo extraordinario en lo cotidiano” y un año más me reitero porque no he encontrado ningún deseo mejor que pedir al 2016.
Mi 2015 ha sido un año lleno de luz, en cada persona que me dado la mano, en mis círculos cercanos, la familia y los amigos. En mis creencias y mis ideales. En mis sueños y proyectos. Y ahora, me gustaría poner un foco en el horizonte, pero sé que el futuro se construye cada día. Un presente luminoso y una bombilla de repuesto.
Deseo que tu 2016 esté lleno de luz, vida, alegría, ilusión y siempre lleves puesta una gran sonrisa.
Sed felices (:
lunes, 22 de junio de 2015
SOY LA SUMA DE MIS RECUERDOS
Recuerdo cuando era pequeña y mi mamá me decía que los sueños se pueden elegir dibujándolos sobre las sábanas. Recuerdo las cenas de sopa de letras, me ponía a crear palabras y el resto de mi familia se desesperaba. Recuerdo cuando el ratoncito Pérez me trajo una varita mágica que cumplía todos los deseos de chuches. Recuerdo cuando jugaba sola, me montaba mis propias historias y tenía que dejarlo todo patas arribas para continuar la tarde siguiente por donde lo había dejado. Recuerdo cuando jugábamos a "A", era como el escondite pero cuando te encontraban había que ir corriendo a la cama de papá y mamá y gritar con todas tus fuerzas. Recuerdo cuando mis primas me leían un cuento por las noches y otros primos me chinchaban hasta que me enfadaba y más se reían de mi.
A veces siento melancolía (melodía como diría mi abuelo) de que muchos recuerdos hayan caído en el olvido. Pero otros tantos han quedado grabados y guardados en un frasco. Hay días que me gusta abrir ese tarro y me invade un olor, un sonido (por eso me gusta sentir melodía), una luz...Es curioso pero cuando el pasado invade mi mente, visiono el recuerdo de un lugar o una situación con otra luz y otro brillo, todo más blanquecino y más intenso. La mirada de un niño es diferente, capta otras maravillas, chispean al ritmo de los sueños y fantasías, son ojos desbordados de vida.
Me gusta haber crecido, es parte de este juego, a pesar de que a veces añore estar encerrada en un cuerpo de niña. Quien me conoce sabe que siempre ando en las nubes, y soy enormemente despistada. Desde que soy pequeña soy muy fantasiosa y tengo la necesidad de tener una historia inventada en mi cabeza, bien paralela u opuesta a mi vida , nunca perdí ese juego de mi infancia, es esencia que me ayuda a sobrevivir.
Hoy tengo la suerte de tener niños en la familia y cuando estoy con ellos, soy una más. Disfruto tanto jugando que siento que es energía vital, porque sé que cuando pase la tarde de juego, te reventará en la cara, como una pompa de jabón, una dosis de realidad. Pero no me importa ser una loca, muy impulsiva cuando hablo, pero también muy reflexiva en lo que pienso.
Cuando era pequeña siempre imaginaba como sería de mayor y en que trabajaría, a medida que pasan los años esos "quiero ser" se convierten en "soy" y yo estoy orgullosa de ser quien soy, de tener la familia y amigos que tengo, de estudiar mi carrera, de mis luchas diarias, mis sueños y mis proyectos. Soy la suma de todo lo vivido, todo lo pensado y todo lo leído. Por ello quiero seguir viviendo, jugando, compartiendo, riendo y bailando en esto de la vida, en esto de vivir.
Sed felices (:
jueves, 4 de junio de 2015
QUERIDA MÚSICA
Hace unos días me puse melancólica, precisamente escuchando música.
Comencé a pensar cuanto me ha aportado la música, muchísimo en comparación a lo que yo he podido darle. Gracias a ella (particularmente a mi clarinete) me ha enseñado a ser constante, a repetir y repetir un pasaje hasta que por fin me salía a tempo, me ha hecho vivir grandes experiencias, compartir vivencias con toda una banda, me ha hecho mejor persona, he ido aprendiendo de la vida, ya que en definitiva he crecido con ella.
Han sido muchos años de nervios antes de una audición o concierto, muchas horas invertidas con gran sacrificio pero con mucho gusto, ya que al fin y al cabo si no te apasiona no eres capaz de continuar.
Tuve que dejarte en pausa por motivos académicos, pero gracias a ti siempre tendré un gran rincón de mis recuerdos que serán tuyos.
Tú me has enseñado a valorar todo el trabajo que hay detrás de un concierto, ya sea de una banda, una orquesta, un cantante o incluso en una procesión. No simplemente te escucho sin más, valoro y admiro a cada músico, porque ante todo te he vivido en primera persona.
Hace poco escuché que todos somos viento, cuerda o percusión, si cada uno encontráramos nuestro instrumento seríamos más felices.
Os deseo que vibréis, desconectéis de la rutina, encontréis consejo y compañía, os emocionéis, que se os pongan los pelos de punta. Y todo gracias a la música. Porque ella es un recuerdo, una etapa, una persona, un lugar...es vida.
Cuando alguien decide estar en un escenario o entre el público consigue vivir algo inexplicable.
Siempre tendré mucho que agradecerte, querida Música.
Sed felices (:
domingo, 10 de mayo de 2015
BENDITO Y MALDITO TIEMPO
El tiempo es como una moneda que
cuando menos te lo esperas nos enseña la otra cara. No podemos elegir entre cara o
cruz.
La tiramos al aire y cae; a veces es cara, el tiempo se volatiliza, pasa
como una ráfaga de viento. Te despeina, te azota, en tan solo un instante. Tras
esa sacudida, estás feliz, sabes que esa vivencia te ha cambiado, ya no eres la
misma persona. Entonces se mezcla la nostalgia por el pasado, la emoción por lo
vivido y la certeza de que ese momento ya es irrepetible e imborrable.
Otras veces toca cruz, el tiempo se condensa, pesa, como si
en el lugar en el que estás hubiera una sustancia de plomo, invisible y
pegajosa, que no te deja moverte ni pensar con fluidez. Sientes que el
tiempo te reta y tu solo quieres rendirte,
te aplasta, se ralentiza, hasta llegar a detenerse.
Qué curioso el tiempo, un minuto siempre son sesenta
segundos, pero la vida o más bien la forma en la que nosotros percibimos cada
momento hace que esos sesenta segundos sean ráfaga o sustancia de plomo. No sé
si el optimismo o el pesimismo, la curiosidad o la indiferencia, la compañía o
la soledad, la tranquilidad o el estrés tienen algo que ver en el azar de la
moneda.
Pasan los días y los años, y hay momentos de reflexión en
los que hacemos balance del pasado. Recordamos aquel día en que alguien nos dejó
sin palabras o sin aliento. Tantos días con amigos en fiestas, en la playa o en
cualquier parte compartiendo una tarde y tantas risas. Aquel concierto en el
que la música consiguió evadirnos a otra dimensión, nos hizo olvidarlo todo y
la felicidad se apoderó de de nuestro cuerpo y nuestra voz. Esa situación con
la que te chocaste con la incertidumbre, un punto de inflexión en el que debías
tomar una decisión transcendental en tu vida. Un momento en el que te detienes
e intentas ver un lugar desde fuera, como si tú no pertenecieses a él, y te
preguntas: “qué hago yo aquí, cómo he llegado”.
Tras hacer balance te das cuenta de cuánto has aprendido y a
su vez, has desaprendido. Nos hemos tropezado más de una vez con la misma
piedra y en vez de cogerla y retirarla del camino, hemos tenido que levantarnos
y esquivarla una vez más. Hay vendas que caen de los ojos demasiado tarde.
Parece inevitable que el ser humano sea coherente en su vida. Pero sabes qué,
yo no me arrepiento de nada de lo vivido ni de mis errores ni de mis derrotas,
todo ello me han traído a donde estoy y me han hecho ser quien soy. Hay personas que toman decisiones basándose en la razón, yo creo
que la intuición nos lleva más lejos. Puedes decidir vivir de manera cómoda o
de manera intensa. Yo me quedo con la segunda.
Al igual que miras para atrás, las dudas están sembradas en
la parte del camino que está sin andar. Crees que lo tienes todo planeado y si
consigues las pequeñas metas que te propongas llegarás al destino planeado en
unos años, quizá meses. Ahora recuerda cuando eras un niño, sabías qué ibas a
estudiar, cuántos hijos ibas a tener y cuántas mascotas habitarían tu casa.
Según en la fase en la que estés de tu vida te habrás dado cuenta que nada ha
coincidido con esos planes idílicos. Estoy convencida que muy pocos
terminaremos en el destino soñado, el futuro nos tiene preparadas tantas sorpresas,
contratiempos, bifurcaciones y sobre todo personas que serán acompañantes, confidentes,
consejeros…quienes nos lleven a alejarnos o a permanecer en un lugar.
El tiempo seguirá corriendo, un día tras otro, de manera
lenta o fugaz, miraremos atrás o hacia delante, nos haremos preguntas y no
encontraremos respuestas, o tal vez sí, la mayoría de respuestas nos las da el
tiempo y casi siempre la clave está en vivir intenso.
Sed felices (:
viernes, 2 de enero de 2015
"AÑO NUEVO, VIDA..."
Y de nuevo se repite la historia, otro comienzo de año. Miro
al futuro y veo doce meses en línea recta que llegarán poco a poco y pasaran
más o menos rápido. En el horizonte veo lo que será de mi vida los próximos
meses, si fuerzo un poco más la vista veo calor, el verano estará por ese tramo
del camino...Aunque aún sea lejano sé que el final de este 2015 es el reloj de
la Puerta del Sol y doce uvas que serán engullidas. Y otra vez nos veremos en
el comienzo de otro año con nuestros deseos y propósitos, con esa esperanza
efímera que tenemos todos los treintaiunos de diciembre y los unos de enero. A
medida que pasan los días del nuevo año se esfuma y la rutina nos choca en la
cara y se nos olvida eso de “año nuevo, vida nueva”.
Al fin y al cabo la Nochevieja no es más que un cortafuegos
sentimental en el que todos hacemos balance, recordamos todo lo que ha supuesto
un año en nuestras vidas e irremediablemente nos damos cuenta de que tras todo
lo vivido ya no somos los mismos. Cada experiencia nos ha ido moldeando, algo
que echar al equipaje y no solo recuerdos, también lecciones y palos. En
ocasiones hemos tenido que dejar cosas atrás para poder avanzar y sobre todo
hemos derramado lágrimas de todo tipo: las de pena, las de impotencia, las que
no tienen un motivo aparente y por supuesto, las mejores, las de risa.
Nos podemos engañarnos o decidir si queremos que el nuevo año
suponga un cambio en nuestras vidas, pero tras las campanadas la vida sigue, seguramente
parecida a la de diciembre. A lo mejor sería más acertado dejar los propósitos
de año nuevo para septiembre, simboliza un comienzo más real que el de enero.
Comience cuando comience tu deseo de cambio en algún aspecto
de tu vida, recuerda que nunca es tarde, que los objetivos cuanto más a corto
plazo mejor y que pase lo que pase no nos olvidemos de disfrutar de los
pequeños detalles: un paseo, una buena merienda, un abrazo, un encuentro, una
tarde en familia, una noche de amigos, un rato de risas...Sin lugar a dudas, uno
de mis propósitos para este 2015 es encontrar lo extraordinario en lo
cotidiano.
La vida sigue y seguiremos dividiéndola en partes de 365
días. Asegúrate de llenar cada día de vivencias que merezcan la pena. Que
puedas mirar al pasado y recordar, sonriendo (y que no tengas que arrepentirte
de casi nada) y que puedas mirar al futuro y tengas fuerzas e ilusión para
seguir caminando, reinventando tus sueños, apoyándote en los tuyos y
derrochando alegría. Ojalá hoy seas feliz con tu presente, el 2014 me ha
enseñado que la felicidad no se puede
posponer, aunque a veces la vida sea caprichosa y muchas circunstancias
no dependan de uno.
Nunca sabremos que nos deparará la vida, arriesga y vive.
Que merezca la pena.
Os deseo un gran 2015, que sepáis llenarlo de vida.
“Sé feliz en un instante. Este
instante es tu vida.” Omar
Khayyám
viernes, 12 de diciembre de 2014
Y DE REPENTE...DICIEMBRE
Y de repente…diciembre, sin habernos dado cuenta, toca vivir
el mismo mes que cada año cierra una etapa del camino. Las etapas de la vida no
van por años, pero cada diciembre está ahí para recordarnos que es necesario
hacer balance de lo que han sido estos últimos 365 días, seguramente un año
agridulce con sus grandes recuerdos, también los malos, las buenas experiencias
y los fracasos. Hacer balance es coger la balanza de la vida y poner todo lo
positivo en un extremo y lo negativo en el otro, ¿qué lado gana? Si gana lo
pésimo, no es que tu vida esté llena de malas vivencias, tal vez seas tú quien
tengas una visión negativa. Siempre pasa igual nos ponemos a pensar en el
pasado y solo recordamos los malos tragos, aquello que deberíamos haber
olvidado y por qué no hacemos memoria de las reuniones de amigos, las fiestas,
los momentos en familia, las buenas noticias, las sorpresas, los días redondos,
las llamadas inesperadas, los reencuentros fortuitos…Las alegrías son pequeños
detalles, las penas parecen ser un mundo. Giremos las cosas y veamos la cara de
luz, aquella que todo la tiene.
Y de repente…diciembre, el mes en el que la historia se
repite, todas las ciudades y pueblos se alumbran con luces navideñas
despampanantes -en ocasiones horteras-. Es el momento de abrir cajas con polvo,
colocar los mismos adornos de siempre en cada casa. De nuevo muchas cenas, unos
cuantos amigos invisibles en los que no sabes que regalar y las mismas fechas
señaladas que pasar en familia, de nuevo llegan los empachos y aparentar que todos
somos felices. Tal vez este sea el argumento de las personas que no les gusta
la navidad, unas fiestas sin sentido en las que se come, se hacen regalos por
obligación y se reúnen familias por tradición. En qué hemos convertido la
navidad.
La navidad es una de las fiestas más importantes del año
para mí, no hay dos navidades iguales ni nunca las habrá, si todas parecen
similares tal vez haya que replantearse el sentido que tiene la navidad. Para
mí estas fechas me han servido para ver como he crecido, recuerdo algunas de
mis primeras navidades; eran ilusión, magia, alegría, felicidad y amor. Desde entonces ha llovido mucho, he visto
como cada año pasaba y cambiaba mi vida junto con mi mirada, pero a pesar de
todo intento que estas fechas sigan teniendo el mismo sentido que antes, tal
vez la magia y la ilusión se hayan transformado, pero permanece. La alegría y
la felicidad hayan tenido sus altibajos, pero lo importante es saber verlas en
el día y a día. Y el amor entre la familia, tengo la suerte de poder decir que
todos estos años ha permanecido intacto.
Año tras año, vemos como alrededor de la mesa de nuestra vida
hay muchas caras: los de siempre, los incondicionales, los intermitentes (esos
que se acuerdan de ti de vez en cuando, y tú de ellos, todo sea dicho), las
nuevas caras que entraron hace poco sustituyendo a personas que decidieron
irse, pero siempre con más fuerza ocupando un espacio que no creías ni que
existía. La vida es como esa gran mesa en una comida navideña, pero juntando a
todos tus círculos. ¿Qué es lo que ves? Personas que miran sus móviles,
personas con las que no paras de hablar y reír, personas que no te dan
confianza…Tal vez la navidad también sea el momento de mirar a la cara a cada
una de esas personas que están sentadas y diferenciar entre las personas
tóxicas, esas por las que lo darías todo, aquellas de las que te has distanciado
y quieres volver a acercar…
Aprovecha estas navidades para poner una balanza al 2014,
buscar el sentido de tu navidad y hacer un análisis profundo de tu mesa de la
vida. Mientras tanto te deseo una feliz navidad junto a los tuyos (pero los
tuyos de verdad), llena de momentos felices, inolvidables y mágicos. Que 2015
sea un año aún mejor que todos los anteriores, que esté repleto de sueños y
metas, alegría y felicidad. Y por supuesto, que nunca falte amor (y no me
refiero al amor que se suele relacionar con esta palabra), un amor en todas sus
vertientes, porque una vida sin amor no es una buena vida.
Sed felices (:
jueves, 27 de noviembre de 2014
HUIDA
Me refugié en sonrisas ajenas, pero el tiempo no se detuvo.
Huía de déjà vus, miradas penetrantes,
críticas destructivas y falsos elogios con sus falsas modestias.
Me harté de este mundo hostil y quise huir. Perderme entre
árboles de hoja caduca, ya en el suelo, como personas que se van y en una
primavera –no sabemos en cuál– llegan otras.
Por el camino vi lágrimas, desesperación, ira…pero lo que no
vi fue indiferencia ni pasividad, esos no comienzan un camino con destino
desconocido. No iba sola, pero la compañía era invisible. Silenciosa. Más personas huían de sus rutinas, sus
agendas y las alarmas del móvil que te avisan de todo. Sí, todos con algo en
común, el estupor al mirarnos al espejo y no ver alma ni corazón ni vida. Ese
reflejo, el de uno más entre tantos clones que siguen cánones de belleza y
visten prendas de las mismas marcas.
Tras mucho andado, demasiadas reflexiones caídas sobre papel
mojado y palabras que retumbaron contra muros desnudos, caí en la cuenta que es
inútil escapar, una huida hacia dónde, siempre llevaré en el equipaje esos
pensamientos que me alejan de lugares del mundo que no quiero ver, pero esa
partida también me distancia de todo lo que me pierdo del lugar donde estoy.
La solución está en la mirada, qué perspectiva hay tomar, tú
decides observar la luz del paisaje o los rincones sombríos, la moneda siempre
tiene dos caras, afortunadamente la vida tiene infinitas perspectivas.
La solución es no limitarse a mirar al frente, tanto a izquierda y como a derecha puedes encontrar paisajes desconocidos, misteriosos, tal vez
deplorables. Si huyes no cambiarán, si haces algo, lo más seguro es que los
dejes un poco mejor de lo que estaban.
Si te atreves a cambiar tu mirada, cambiará lo que ves.
Elimina barreras, estereotipos, prejuicios y verdades –aparentemente–
absolutas. Cuestiónate todo cuanto
existe y no calles tu voz porque, al fin y al cabo, todos somos alma, corazón y
vida y nada más.
Sed felices (:
viernes, 24 de octubre de 2014
AZUL
Poemas rotos en alcantarillas de hojalata.
Letras que caen en papel mojado.
Espejos raídos por libros en desuso.
Entrañas rasgadas como cuerdas de guitarra.
Perdí la noción del tiempo.
Los relojes y calendarios se evaporan.
El sol y la luna delimitan mis hechos.
Mis días infinitos.
Mis espesas tardes.
Mis noches eternas.
Volatiliza los segundos.
Acelera cada minuto.
Quiero fugarme al futuro.
Esperanza.
El presente se transforma -lentamente- en pasado.
Miro hacia el horizonte entre cielo y mar.
Veo negro.
Espero una metamorfosis.
Quiero ver verde.
Solo negro.
Pierdo la cordura que me ata a la vida.
Quiero ver rojo.
Más negro.
Quiero ver blanco.
Veo azul.
Me desato de este mundo.
Me desamarro de esta tierra.
A navegar.
Chasqueo de lengua,
se para el tiempo.
Me río del viento
me hago eco de la risa del tiempo.
Me fugo y aparezco en altamar.
Me ahogo entre dudas saladas.
Muero y resucito cada segundo.
Sigo navegando.
Letras que caen en papel mojado.
Espejos raídos por libros en desuso.
Entrañas rasgadas como cuerdas de guitarra.
Perdí la noción del tiempo.
Los relojes y calendarios se evaporan.
El sol y la luna delimitan mis hechos.
Mis días infinitos.
Mis espesas tardes.
Mis noches eternas.
Volatiliza los segundos.
Acelera cada minuto.
Quiero fugarme al futuro.
Esperanza.
El presente se transforma -lentamente- en pasado.
Miro hacia el horizonte entre cielo y mar.
Veo negro.
Espero una metamorfosis.
Quiero ver verde.
Solo negro.
Pierdo la cordura que me ata a la vida.
Quiero ver rojo.
Más negro.
Quiero ver blanco.
Veo azul.
Me desato de este mundo.
Me desamarro de esta tierra.
A navegar.
Chasqueo de lengua,
se para el tiempo.
Me río del viento
me hago eco de la risa del tiempo.
Me fugo y aparezco en altamar.
Me ahogo entre dudas saladas.
Muero y resucito cada segundo.
Sigo navegando.
Sed felices (:
viernes, 26 de septiembre de 2014
6+6=12
Hoy me pregunto que esconden los números, no son solo
cifras, ni unos garabatos, ellos son perfectos, todo encaja, la perfección
numérica podríamos decir que existe. 6+6 siempre sumarán 12.
Dejando a un lado las matemáticas, los números tienen mucho
valor en cada persona, todos tenemos un número favorito, siempre decimos que
preferimos los pares o los impares, hay ciertos números que relacionamos con
personas o recuerdos.
Los números nos persiguen, todos tenemos nuestro conjunto de
números con una letra que llamamos DNI y los coche tampoco se libran de ser
identificados con ellos.
Pero en la vida, a veces pienso que también podría ser así,
tan perfecta como las matemáticas, que uno más uno siempre fuese dos, sin
embargo en ocasiones dos personas unidas físicamente pueden estar muy separadas y sentir ambas esa hueca soledad.
A todos se nos han presentado situaciones en la que hemos
querido sumar aspectos de nuestra vida como amistad, amor, trabajo, estabilidad
queriendo que el resultado sea felicidad y no siempre se ha conseguido.
A veces hemos sumado ganas, entusiasmo y optimismo y el resultado
ha sido fracaso. A veces hemos querido sumar lugares y personas, estar en la
playa con fulanito, después acabar eso que me queda pendiente del trabajo y al
día siguiente excursión con menganito y lo único que hemos conseguido es
dividir las fuerzas y no estar aquí ni allá entre tanta preocupación.
Me di cuenta que la vida es diferente a todo, no hay
fórmulas, ni prospectos con efectos secundarios, ni manuales de instrucciones.
La vida es improvisar, levantarse, intentar, luchar, ayudar, reflexionar. Pero
sobretodo la vida es un misterio, tantos filósofos han intentado hallar la
solución de la ecuación de la vida, la muerte, la verdad o la existencia de
Dios. Pero nadie ha conseguido dar un valor a X, la vida es diferente a todo.
Es lo más grande, bonito y valioso que tenemos. La vida es el primer llanto de
un bebé, una sonrisa, un abrazo, un “te quiero”, un “eres el mejor”, una
caricia.
Andamos tan preocupados en tener una buena casa, un buen
sueldo, unos buenos estudios, una buena vida social… Pero a veces nos olvidamos
que la vida está hecha de optimismo, agradecimiento, una buena compañía, una familia y sobre todo una buenos ojos y
oídos para poder observar y oír todo lo bueno que nos rodea y muchas veces no
apreciamos.
Mucha gente ve la vida como una montaña que hay que escalar
o un camino que hay que andar. Estas más arriba de lo que crees, has andado más
de lo que piensas, que el vértigo no te paralice, que el miedo no te ancle los
pies. Quedan muchos prados y desiertos que atravesar pero que no falten las
ganas de seguir.
Sed felices. (:
martes, 17 de junio de 2014
EL CAMINO DE LA VIDA
No dejo de preguntarme una y otra vez por el gran misterio que encierra la vida, es tan compleja. Es como un laberinto con tantos callejones como personas existen en el mundo. La vida es una constante encrucijada, en todo momento hay que tomar decisiones que nos llevarán a un paradero desconocido, poco a poco vamos trazando nuestra vida, con la gran pregunta en mente, ¿estará allí mi felicidad?
Me di cuenta que la vida es un conjunto de secuencias, instantes que vives y cuando parpadeas ya pertenecen al pasado. En este viaje los problemas y las situaciones difíciles siempre están, en mayor o menor medida, en cambio esos momentos de plenitud en los que te gustaría parar el tiempo, estirar los segundos como si de plastilina se tratasen, son efímeros. Parece que algo no funciona bien en la vida, debería ser al revés, que lo bueno abundase y lo malo fuese fugaz, pero no, la vida sigue y llegaran miles de instantes felices y otros que no tanto, pero también necesarios.
Me di cuenta que la vida es un conjunto de secuencias, instantes que vives y cuando parpadeas ya pertenecen al pasado. En este viaje los problemas y las situaciones difíciles siempre están, en mayor o menor medida, en cambio esos momentos de plenitud en los que te gustaría parar el tiempo, estirar los segundos como si de plastilina se tratasen, son efímeros. Parece que algo no funciona bien en la vida, debería ser al revés, que lo bueno abundase y lo malo fuese fugaz, pero no, la vida sigue y llegaran miles de instantes felices y otros que no tanto, pero también necesarios.
Me di cuenta que la vida no espera a nadie, si te quedas anclado en el pasado, nadie va a tirar de ti para que vivas el ahora.
A pesar de las ausencias, la vida te obliga a crecer, madurar y decidir que pasos dar, la vida es una continua metamorfosis, mañana dejaré de ser yo, tendré unas cuantas vivencias más a la espalda que me harán ser diferente.
Tal vez hoy sean muchas las dudas que rondan por mi cabeza. A dónde voy, qué persigo, a dónde llegaré. Lo único que tengo claro es que mi objetivo no es llegar a la meta sino disfrutar del camino, en él observaré, aprenderé, intentaré, en definitiva, viviré, ese camino hacia un sueño es la vida. Y solo hay un camino y solo hay una vida.
Tal vez hoy sean muchas las dudas que rondan por mi cabeza. A dónde voy, qué persigo, a dónde llegaré. Lo único que tengo claro es que mi objetivo no es llegar a la meta sino disfrutar del camino, en él observaré, aprenderé, intentaré, en definitiva, viviré, ese camino hacia un sueño es la vida. Y solo hay un camino y solo hay una vida.
Sed felices. (:
jueves, 29 de mayo de 2014
ETAPA QUE TERMINA
Hoy es un día especial, mis amigos y compañeros con quienes he compartido trece años de mi vida, se gradúan. Yo no lo hago hoy con ellos, pero para mi siempre sera mi promoción y un montón de buenos recuerdos son del colegio "La Paz" y el "Hiponova".
Por tantos años, por tantos momentos, tantas granjas escuelas, paellas, tantos intercambios y recreos, hoy quería dedicarles un poema que he hecho con todo mi cariño.
Por tantos años, por tantos momentos, tantas granjas escuelas, paellas, tantos intercambios y recreos, hoy quería dedicarles un poema que he hecho con todo mi cariño.
Parada en el camino.
Mire a izquierda y derecha
antes de cruzar el abismo de vida.
Etapa que termina.
Un camino incierto ante nuestros ojos.
Sendero de luz y tinieblas.
Senda de libertad asumida.
Ruta de vida
sin mapa de trampas
ni guía de consejos.
Peregrino, no viajas
en clase turista ni preferente,
eres mochilero.
Coge tu equipaje
con todas las enseñanzas ,
sentimientos y recuerdos.
Y arriesga.
Y lucha.
Y vive.
No sufras una parálisis de miedo.
Te deseo mil brotes de pasión y locura.
Disfruta con desenfreno.
Vive asumiendo.
Ama sin límite.
Y estudia en febrero.
Sed felices (:
lunes, 5 de mayo de 2014
ESCRIBIR POR ESCRIBIR
Hay quien aconseja que solo se debe escribir si tienes algo
que contar, transmitir o compartir. Yo no estoy de acuerdo, escribir no solo es
un oficio, una afición, un negocio y en muy pocas ocasiones una fuente de
ingresos. Para mí es una terapia, escribo porque me picó el bicho, como me dijo
un escritor, el bicho de la literatura y una vez que te pica no se cura nunca.
Desde que comencé a escribir hace ya seis años, empecé a
darle un significado especial a los libros. La gran mayoría de personas saben
que hay millones de libros de cualquier época, de todos los estilos y de todos
los géneros. Existen personas que devoran libros, otras que los utilizan de
decoración o para sujetar una puerta y otras que leen ocasionalmente. Yo
pertenezco a este último grupo, no leo todo lo que me gustaría, sobre todo por
falta de tiempo, pero cuando lo hago, me aseguro de leer disfrutando de cada
palabra, cada línea y cada capítulo.
Quien alguna vez se ha puesto en frente de un papel o página
de Word en blanco, sabe la dificultad de plasmar palabras en un orden lógico,
con un significado y a la vez narrando algo digno de ser leído o escuchado.
Parece que la palabra adecuada tiene que ser sacada con una palanca de la
cabeza. En otras ocasiones, estas fluyen como si de una melodía se tratase.
Después de intentar narrar una historia de la mejor manera
posible, valoras aún más cada libro, reconoces el esfuerzo previo que ha tenido
que realizar el escritor, incluso antes de ponerse a escribir para que tú
puedas estar sentada con esa obra de arte entre las manos. Entonces caes en la
cuenta de la dificultad de crear personajes ficticios que parezcan reales,
deshumanizar personas para que parezcan ficticias de tal forma que el lector
acabe cogiendo cariño a esos personajes, construir una trama redonda, describir
ambientes, mantener el misterio que engancha al lector desde las primeras
páginas hasta la última, el factor sorpresa del final del libro… ¡Toda una obra
de arte sin lugar a dudas!
Por eso hay que escribir solo si te gusta hacerlo, yo soy de
las que pienso que hay que escribir por escribir, y no para conseguir que te
publiquen, al fin y al cabo después de tanto esfuerzo, posiblemente no guste tu
novela a unos críticos, y en muchos casos ni siquiera se molesten en leerla, eso
no quiere decir que no sirvas, significa que tienes que seguir practicando,
mejorando y puliendo tu técnica. Si después de un fracaso abandonas, quiere
decir que no te gusta escribir.
Yo escribo como método de supervivencia. Si estoy triste, contenta,
confundida, frustrada o nostálgica, siempre hago lo mismo, escribo. Desde hace
años y hasta el último de mis días, mi vida ha sido, es y será un camino de
pasos narrados y palabras andadas.
Sed felices. (:
miércoles, 30 de abril de 2014
LAS NOTAS DEL DESTINO
Alguien habrá pensado que este blog ha pasado a ser uno de tantos blogs abandonados que existen, pero no es así. Llevo mucho tiempo pensando en publicar una entrada pero ese día no ha llegado hasta hoy.
Tengo una entrada pendiente, el relato ganador con el que conseguí ganar la última edición del certamen "Villa de Montefrío", una historia con la que he saltado de categoría, con "Las notas del destino" he sido galardonada con el segundo premio de la categoría local. Para mí ha sido un logro muy importante, que no hubiera sido posible sin la ayuda de Myriam Cobos, esta ha sido mi primer relato común. Y además, quiero agradecer la colaboración de Álvaro de Maqua, en la selección de la "banda sonora" que acompaña a este relato.
Las dos canciones que se nombran en la historia son:
https://www.youtube.com/watch?v=qiiyq2xrSI0 (Unchained Melody)
https://www.youtube.com/watch?v=kPBzTxZQG5Q (Here Without You)
Me despierto, una luz cegadora me recibe. No puedo moverme y me duele todo el cuerpo, giro la cabeza lentamente y veo a mi madre, que se encuentra a mi lado, con la mirada perdida hacia la ventana. No sé donde estoy, intento mover los labios, pero ninguna palabra sale de ellos, hasta que con esfuerzo consigo decir “agua”. Mi madre gira rápidamente la cabeza, y pulsa un botón que hay por encima de mí, rápidamente aparecen una enfermera y un médico y entonces caigo en la cuenta de dónde estoy, aunque sigo sin saber el porqué.
Recibo la llamada alarmada de Laura, la madre de Isabela, se ha despertado del coma, pero está muy desorientada y no recuerda porqué está allí. Siento miedo de ser un extraño para ella y este año haya quedado en el olvido para siempre. Me dirijo al hospital con esa incertidumbre que me mata por dentro, pero a la vez con ganas de verla y oírla. Busco la habitación 1312 y golpeo la puerta suavemente.
Llaman a la puerta y la abren lentamente, aparece un chico alto, moreno, con ojos verdes y un gran atractivo. Pasa y saluda amablemente a mi madre, y después me pregunta:” ¿Cómo estás?”.Respondo amablemente, aunque sigo sin saber quién es. En su cara se ve la desilusión que le provoca mi respuesta educada, carente de significado, sin signos de alegría en mi voz. Veo como la sonrisa desaparece de su rostro y mi madre le da una palmada de consuelo en la espalda. Me siento incómoda ante esa situación, no quiero decepcionar a este extraño que pudo ser alguien en mi vida, me lleno de rabia e intento relacionarlo con algún vago recuerdo del pasado, pero mi cabeza parece un libro escrito con tinta invisible para mi mente que solo podré leer con el corazón.
Mi intuición no se equivocaba, Isabela no recuerda quien soy, al abrir la puerta me miró como si lo hiciera por primera vez, y sin embargo no dejó de sonreír, esa sonrisa tan especial que ponía cuando no entendía algo. Entonces solo pude responder con otra, una sonrisa forzada y un tanto amarga. Sin poder evitarlo me vine abajo, que decirle; que contarle, lo mejor era explicarle la verdad. Laura abandonó la habitación, yo ocupé su lugar, estaba más nervioso que cuando nos vimos por primera vez en nuestro parque. Esto suponía el comienzo de una nueva etapa, llena de incertidumbres. Lo que tenía claro es que tenía que volver a enamorarla y lo que más deseaba es que todo fuera como antes, aunque mi sentimiento de culpa no me abandonase nunca. No sé qué decir, así que ella con su característica impaciencia y curiosidad me lanza mil preguntas con difíciles respuestas: “Lo siento no sé quién eres, ¿Qué ha pasado?, ¿Cuánto tiempo llevo aquí?, ¿Por qué nadie quiere decirme nada?” y le contesto: “Demasiadas preguntas, ¿no crees? Lo mejor será que empiece por el principio, no seas tan impaciente.”
“Todo empezó un caluroso día de verano, estabas en tu casa aburrida, y decidiste jugar a un juego sin imaginar el resultado. Cogiste un folio de color azul, y escribiste en él: “Hola, debes de ser muy observador/a, me llamo Isabela, gracias por no tirar esta nota a la basura. Si quieres responderme deja una nota en papel rosa en el mismo lugar donde encontraste esta."
Todos los días, al pasar por el parque, buscabas entre esas dos piedras un papel rosa, pero durante unas semanas tu ocurrente nota seguía allí. Hasta que un día de agosto un chico sustituyó tu nota por su respuesta tan esperada por ti: “Me encanta, tu alocada y original idea, debes de ser una chica un tanto peculiar. Mi nombre es Hugo, cuéntame algo sobre ti y así conocerte un poco más.”
“Hola Hugo, debo confesarte que después de tres semanas no esperaba una respuesta. Tú también debes ser alguien diferente que se entretiene en mirar entre dos piedras. Pues… ¿algo sobre mí? No me gusta ser una chica más, algunos dicen que soy rara, mi familia dice que tengo una gran personalidad y mis amigos que estoy loca, aunque yo no me lo creo. Yo prefiero decir que vivo en mi mundo, tal vez un poco idealizado, pero con la esperanza de que algún día todo se haga realidad. Yo también quiero saber de ti, te toca contar tu parte.”
“Una respuesta singular, me has dejado desconcertado, supongo que no dejarás de sorprenderme en tus próximas respuestas azules. Todo el mundo espera demasiado de mí, lo único que quiero es conseguir ser yo mismo y no ser juzgado por lo que aparento ser. Me encantaría viajar por todo el mundo, descubriendo a las personas de lugares recónditos del planeta y recopilando sus historias. Es tal vez un poco idílico, pero creo en los imposibles.”
(Empieza a escuchar la canción del primer enlace)
“Esperaba la respuesta de un chico algo creído, lo típico en nuestra sociedad, y que le encantara el fútbol, pero es una grata sorpresa que todavía queden chicos bohemios, de esos que están en peligro de extinción. Tu sueño no parece tan imposible, me encantaría plasmar la vida de esas personas con mi objetivo, sin poses ni una situación previamente preparada. Mi mayor aspiración es recoger sentimientos, el alma de esas personas. Mi vida gira en torno a la música, así que podríamos nombrar canciones que acompañen a estas notas, y así nuestros mensajes serán distintos cuando los leamos y no simplemente palabras. Para mí este mensaje suena a: -Unchained Melody-.”
(Si quieres puedes acabar de escuchar esta bonita canción, poner la canción del segundo enlace y continuar leyendo.)
“Sería una aventura inolvidable, poder vivirla con una chica como tú, tan especial. La idea de las notas musicales me parece tan brillante como todas tus ideas anteriores, no me equivocaba, me sorprendes con cada palabra y ahora con esta gran canción. Yo he decidido acompañar este mensaje con -Here Without You-."
Aún con todo esto, no consigo recordar quién es, esto que me está contando parece algo sacado de un libro o una película más que de la vida real. Lo que sí recuerdo es la primera canción que ha nombrado, es mi canción favorita. Lo que no sé es si el chico que me está contado esta historia es el protagonista de la misma, o él interviene más tarde. El final de esta historia me tiene intrigada, al fin y al cabo se trata de mi vida. Se ha quedado callado tras ver mi expresión confusa y atónita, tras recordar mi canción, ya que he empezado a tararearla, inmediatamente se ha dibujado una gran sonrisa llena de alegría en su cara, una bonita y encantadora sonrisa, no he podido evitar sonrojarme un poco. Suelta una sonora carcajada y me ruborizo aún más, entonces él dice: “¿Quieres que continuemos?” Yo asiento con la cabeza y prosigue narrando este apasionante capítulo de mi vida marcado por el destino.
“Después de unas cuantas semanas más de intercambios, canciones, palabras y sentimientos plasmados en esas notas de colores, tu curiosidad te llevo a no querer esperar más, porque el verano estaba llegando a su fin. Cuando al chico le tocaba recoger tu nota, esperaste sentada en el banco más próximo, escondida tras tu libro favorito, La Historia Interminable, que ya habías desvelado en notas anteriores. Después de horas de espera, cosquilleo en el estómago e impaciencia mezclada con nervios e intriga, apareció él. Tú seguiste escondida, sin querer revelar tu identidad. Él decidió sentarse en otro banco y esperar a que tú te fueses para él poder coger la nota, sin testigos. Tú le observabas y vuestras miradas se cruzaban, entonces os reconocisteis, siguiendo vuestra intuición. Finalmente él se levantó y se acercó a ti lentamente, tú estabas tan nerviosa y paralizada a la vez, que no sabías si salir corriendo o acercarte a ese extraño que podía ser el chico que te había estado escribiendo esos bonitos mensajes. Pero no te moviste, cerraste el libro y esperaste a que él llegase a tu lado, unos segundos que parecieron minutos. Cuando él llegó, pronunció tu nombre en un susurro y tú preguntaste con voz temblorosa: “¿Hugo?”. En ese preciso momento ambos sonreísteis, sobraban las palabras. Comenzasteis a hablar, los dos os llevasteis una gran sorpresa al ver el aspecto del otro. Él parecía un chico pijo, superficial y creído, todo lo contrario a su personalidad. Y tú, sin embargo, eras exactamente igual a como te mostrabas en las notas, con esa deslumbrante sonrisa y esa naturalidad característica tuya. Ese 29 de agosto, estuvo repleto de risas, sentimientos e ilusiones compartidas, después de ese día nada volvió a ser igual. Las notas se convirtieron en encuentros, siempre en aquel parque, las melodías en risas y las letras en besos.”
“Pasaron los meses, cada día era más grande lo que sentíais el uno por el otro, intentabais veros lo máximo posible, aunque vuestros estudios requirieran tiempo, el parque quedaba cerca de ambas casas, era vuestro momento del día para desconectar. Aunque vuestra relación comenzó mediante palabras escritas, preferíais veros antes que escribiros.”
“Llegó el comienzo del verano, y él quiso darte una sorpresa, y llevarte a un lugar especial, ya que todos vuestros anteriores encuentros habían sido en vuestro parque. Pero, nunca llegasteis a aquel lugar."
“En ese momento parte de la tinta del libro, hasta ahora invisible, aparece completamente legible en mi cabeza y continúo la historia: “Aquel chico y yo íbamos en una moto, avanzábamos por un tramo lleno de curvas cercano a la costa, cuando de repente, un coche a gran velocidad chocó frontalmente contra nosotros. Y yo salí disparada por los aires…y ya no recuerdo nada más.” Lo miro con los ojos muy abiertos, él se muestra igual de sorprendido. Y pregunto:”¿Qué le pasó al chico? ¿Está bien?” “Sí, tranquila, él está perfectamente. En tan solo unas semanas se recuperó de las heridas superficiales, pero no fue tan fácil eliminar el sentimiento de culpa y las heridas del corazón. Él te quiere tanto que no ha dejado de arrepentirse de lo sucedido, aunque todos sus familiares y amigos dijesen lo contrario...” Entonces le corto a mitad de la frase y le digo:”Por cierto, aun no me has dicho quién eres”.
Él la mira a los ojos y le coge la mano, un silencio incómodo y eterno se apodera de la habitación, Isabela espera su respuesta, y aquél chico de ojos verdes, parece querer mantener en vilo a aquella peculiar chica, algo despeinada y con aspecto enfermizo. Entonces, responde:”Soy Hugo”. Isabela no puede evitar que una lágrima caiga por su mejilla, tal vez de la emoción acumulada, de los nervios que se habían apoderado de ella o de la felicidad de saber que él está a su lado. Entonces, toda la tinta de aquel libro, al principio inexistente, se hizo visible a su corazón, no eran palabras con tinta negra, ni de ningún color en especial, sino aquellas fotografías plagadas de sentimientos donde se plasmaban las almas de ambos. Y aquella historia era la vida de dos personajes del mundo, de algún rincón de este planeta.
Tengo una entrada pendiente, el relato ganador con el que conseguí ganar la última edición del certamen "Villa de Montefrío", una historia con la que he saltado de categoría, con "Las notas del destino" he sido galardonada con el segundo premio de la categoría local. Para mí ha sido un logro muy importante, que no hubiera sido posible sin la ayuda de Myriam Cobos, esta ha sido mi primer relato común. Y además, quiero agradecer la colaboración de Álvaro de Maqua, en la selección de la "banda sonora" que acompaña a este relato.
Las dos canciones que se nombran en la historia son:
https://www.youtube.com/watch?v=qiiyq2xrSI0 (Unchained Melody)
https://www.youtube.com/watch?v=kPBzTxZQG5Q (Here Without You)
Me despierto, una luz cegadora me recibe. No puedo moverme y me duele todo el cuerpo, giro la cabeza lentamente y veo a mi madre, que se encuentra a mi lado, con la mirada perdida hacia la ventana. No sé donde estoy, intento mover los labios, pero ninguna palabra sale de ellos, hasta que con esfuerzo consigo decir “agua”. Mi madre gira rápidamente la cabeza, y pulsa un botón que hay por encima de mí, rápidamente aparecen una enfermera y un médico y entonces caigo en la cuenta de dónde estoy, aunque sigo sin saber el porqué.
Recibo la llamada alarmada de Laura, la madre de Isabela, se ha despertado del coma, pero está muy desorientada y no recuerda porqué está allí. Siento miedo de ser un extraño para ella y este año haya quedado en el olvido para siempre. Me dirijo al hospital con esa incertidumbre que me mata por dentro, pero a la vez con ganas de verla y oírla. Busco la habitación 1312 y golpeo la puerta suavemente.
Llaman a la puerta y la abren lentamente, aparece un chico alto, moreno, con ojos verdes y un gran atractivo. Pasa y saluda amablemente a mi madre, y después me pregunta:” ¿Cómo estás?”.Respondo amablemente, aunque sigo sin saber quién es. En su cara se ve la desilusión que le provoca mi respuesta educada, carente de significado, sin signos de alegría en mi voz. Veo como la sonrisa desaparece de su rostro y mi madre le da una palmada de consuelo en la espalda. Me siento incómoda ante esa situación, no quiero decepcionar a este extraño que pudo ser alguien en mi vida, me lleno de rabia e intento relacionarlo con algún vago recuerdo del pasado, pero mi cabeza parece un libro escrito con tinta invisible para mi mente que solo podré leer con el corazón.
Mi intuición no se equivocaba, Isabela no recuerda quien soy, al abrir la puerta me miró como si lo hiciera por primera vez, y sin embargo no dejó de sonreír, esa sonrisa tan especial que ponía cuando no entendía algo. Entonces solo pude responder con otra, una sonrisa forzada y un tanto amarga. Sin poder evitarlo me vine abajo, que decirle; que contarle, lo mejor era explicarle la verdad. Laura abandonó la habitación, yo ocupé su lugar, estaba más nervioso que cuando nos vimos por primera vez en nuestro parque. Esto suponía el comienzo de una nueva etapa, llena de incertidumbres. Lo que tenía claro es que tenía que volver a enamorarla y lo que más deseaba es que todo fuera como antes, aunque mi sentimiento de culpa no me abandonase nunca. No sé qué decir, así que ella con su característica impaciencia y curiosidad me lanza mil preguntas con difíciles respuestas: “Lo siento no sé quién eres, ¿Qué ha pasado?, ¿Cuánto tiempo llevo aquí?, ¿Por qué nadie quiere decirme nada?” y le contesto: “Demasiadas preguntas, ¿no crees? Lo mejor será que empiece por el principio, no seas tan impaciente.”
“Todo empezó un caluroso día de verano, estabas en tu casa aburrida, y decidiste jugar a un juego sin imaginar el resultado. Cogiste un folio de color azul, y escribiste en él: “Hola, debes de ser muy observador/a, me llamo Isabela, gracias por no tirar esta nota a la basura. Si quieres responderme deja una nota en papel rosa en el mismo lugar donde encontraste esta."
Todos los días, al pasar por el parque, buscabas entre esas dos piedras un papel rosa, pero durante unas semanas tu ocurrente nota seguía allí. Hasta que un día de agosto un chico sustituyó tu nota por su respuesta tan esperada por ti: “Me encanta, tu alocada y original idea, debes de ser una chica un tanto peculiar. Mi nombre es Hugo, cuéntame algo sobre ti y así conocerte un poco más.”
“Hola Hugo, debo confesarte que después de tres semanas no esperaba una respuesta. Tú también debes ser alguien diferente que se entretiene en mirar entre dos piedras. Pues… ¿algo sobre mí? No me gusta ser una chica más, algunos dicen que soy rara, mi familia dice que tengo una gran personalidad y mis amigos que estoy loca, aunque yo no me lo creo. Yo prefiero decir que vivo en mi mundo, tal vez un poco idealizado, pero con la esperanza de que algún día todo se haga realidad. Yo también quiero saber de ti, te toca contar tu parte.”
“Una respuesta singular, me has dejado desconcertado, supongo que no dejarás de sorprenderme en tus próximas respuestas azules. Todo el mundo espera demasiado de mí, lo único que quiero es conseguir ser yo mismo y no ser juzgado por lo que aparento ser. Me encantaría viajar por todo el mundo, descubriendo a las personas de lugares recónditos del planeta y recopilando sus historias. Es tal vez un poco idílico, pero creo en los imposibles.”
(Empieza a escuchar la canción del primer enlace)
“Esperaba la respuesta de un chico algo creído, lo típico en nuestra sociedad, y que le encantara el fútbol, pero es una grata sorpresa que todavía queden chicos bohemios, de esos que están en peligro de extinción. Tu sueño no parece tan imposible, me encantaría plasmar la vida de esas personas con mi objetivo, sin poses ni una situación previamente preparada. Mi mayor aspiración es recoger sentimientos, el alma de esas personas. Mi vida gira en torno a la música, así que podríamos nombrar canciones que acompañen a estas notas, y así nuestros mensajes serán distintos cuando los leamos y no simplemente palabras. Para mí este mensaje suena a: -Unchained Melody-.”
(Si quieres puedes acabar de escuchar esta bonita canción, poner la canción del segundo enlace y continuar leyendo.)
“Sería una aventura inolvidable, poder vivirla con una chica como tú, tan especial. La idea de las notas musicales me parece tan brillante como todas tus ideas anteriores, no me equivocaba, me sorprendes con cada palabra y ahora con esta gran canción. Yo he decidido acompañar este mensaje con -Here Without You-."
Aún con todo esto, no consigo recordar quién es, esto que me está contando parece algo sacado de un libro o una película más que de la vida real. Lo que sí recuerdo es la primera canción que ha nombrado, es mi canción favorita. Lo que no sé es si el chico que me está contado esta historia es el protagonista de la misma, o él interviene más tarde. El final de esta historia me tiene intrigada, al fin y al cabo se trata de mi vida. Se ha quedado callado tras ver mi expresión confusa y atónita, tras recordar mi canción, ya que he empezado a tararearla, inmediatamente se ha dibujado una gran sonrisa llena de alegría en su cara, una bonita y encantadora sonrisa, no he podido evitar sonrojarme un poco. Suelta una sonora carcajada y me ruborizo aún más, entonces él dice: “¿Quieres que continuemos?” Yo asiento con la cabeza y prosigue narrando este apasionante capítulo de mi vida marcado por el destino.
“Después de unas cuantas semanas más de intercambios, canciones, palabras y sentimientos plasmados en esas notas de colores, tu curiosidad te llevo a no querer esperar más, porque el verano estaba llegando a su fin. Cuando al chico le tocaba recoger tu nota, esperaste sentada en el banco más próximo, escondida tras tu libro favorito, La Historia Interminable, que ya habías desvelado en notas anteriores. Después de horas de espera, cosquilleo en el estómago e impaciencia mezclada con nervios e intriga, apareció él. Tú seguiste escondida, sin querer revelar tu identidad. Él decidió sentarse en otro banco y esperar a que tú te fueses para él poder coger la nota, sin testigos. Tú le observabas y vuestras miradas se cruzaban, entonces os reconocisteis, siguiendo vuestra intuición. Finalmente él se levantó y se acercó a ti lentamente, tú estabas tan nerviosa y paralizada a la vez, que no sabías si salir corriendo o acercarte a ese extraño que podía ser el chico que te había estado escribiendo esos bonitos mensajes. Pero no te moviste, cerraste el libro y esperaste a que él llegase a tu lado, unos segundos que parecieron minutos. Cuando él llegó, pronunció tu nombre en un susurro y tú preguntaste con voz temblorosa: “¿Hugo?”. En ese preciso momento ambos sonreísteis, sobraban las palabras. Comenzasteis a hablar, los dos os llevasteis una gran sorpresa al ver el aspecto del otro. Él parecía un chico pijo, superficial y creído, todo lo contrario a su personalidad. Y tú, sin embargo, eras exactamente igual a como te mostrabas en las notas, con esa deslumbrante sonrisa y esa naturalidad característica tuya. Ese 29 de agosto, estuvo repleto de risas, sentimientos e ilusiones compartidas, después de ese día nada volvió a ser igual. Las notas se convirtieron en encuentros, siempre en aquel parque, las melodías en risas y las letras en besos.”
“Pasaron los meses, cada día era más grande lo que sentíais el uno por el otro, intentabais veros lo máximo posible, aunque vuestros estudios requirieran tiempo, el parque quedaba cerca de ambas casas, era vuestro momento del día para desconectar. Aunque vuestra relación comenzó mediante palabras escritas, preferíais veros antes que escribiros.”
“Llegó el comienzo del verano, y él quiso darte una sorpresa, y llevarte a un lugar especial, ya que todos vuestros anteriores encuentros habían sido en vuestro parque. Pero, nunca llegasteis a aquel lugar."
“En ese momento parte de la tinta del libro, hasta ahora invisible, aparece completamente legible en mi cabeza y continúo la historia: “Aquel chico y yo íbamos en una moto, avanzábamos por un tramo lleno de curvas cercano a la costa, cuando de repente, un coche a gran velocidad chocó frontalmente contra nosotros. Y yo salí disparada por los aires…y ya no recuerdo nada más.” Lo miro con los ojos muy abiertos, él se muestra igual de sorprendido. Y pregunto:”¿Qué le pasó al chico? ¿Está bien?” “Sí, tranquila, él está perfectamente. En tan solo unas semanas se recuperó de las heridas superficiales, pero no fue tan fácil eliminar el sentimiento de culpa y las heridas del corazón. Él te quiere tanto que no ha dejado de arrepentirse de lo sucedido, aunque todos sus familiares y amigos dijesen lo contrario...” Entonces le corto a mitad de la frase y le digo:”Por cierto, aun no me has dicho quién eres”.
Él la mira a los ojos y le coge la mano, un silencio incómodo y eterno se apodera de la habitación, Isabela espera su respuesta, y aquél chico de ojos verdes, parece querer mantener en vilo a aquella peculiar chica, algo despeinada y con aspecto enfermizo. Entonces, responde:”Soy Hugo”. Isabela no puede evitar que una lágrima caiga por su mejilla, tal vez de la emoción acumulada, de los nervios que se habían apoderado de ella o de la felicidad de saber que él está a su lado. Entonces, toda la tinta de aquel libro, al principio inexistente, se hizo visible a su corazón, no eran palabras con tinta negra, ni de ningún color en especial, sino aquellas fotografías plagadas de sentimientos donde se plasmaban las almas de ambos. Y aquella historia era la vida de dos personajes del mundo, de algún rincón de este planeta.
Sed felices. (:
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