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viernes, 16 de diciembre de 2022

UN ADVIENTO CON LUZ

Hay palabras que son especiales, hay palabras que albergan vida dentro, hay palabras que se sienten y se oran, se abrazan y se escuchan.

Hoy comparto una palabra, que para mí, es así: Adviento.

El Adviento es tiempo de preparación para la Navidad, podríamos llegar a la Navidad de pronto, sin haber pensado mucho en las festividades que llegan, pero la Navidad merece un cuidado, un tiempo previo para poder vivirla con sentido.

Pero, ¿qué preparamos? El Adviento no consiste en preparar regalos, menús o adornos navideños. El sentido del Adviento es preparar el corazón, puedes ser creyente o no, vivirás el Adviento de una manera muy distinta. Lo bello del Adviento es que siempre puedes prepararte. Si celebras la Navidad, celebres lo que celebres, siempre habrá lugar para preparar el corazón, los sentidos, la atención, las emociones...

Tal vez el Adviento sea el momento de preguntarse ciertas cuestiones:

¿Qué celebro en Navidad?

¿Cómo quiero vivir la Navidad?

¿Qué valores quiero vivenciar y transmitir en estos días?

¿Qué sentido tiene la Navidad para mí?

Hacerse preguntas y buscar respuestas es un acto valiente, que nos permite vivir de manera más consciente. Es una manera de poner bombillas de luz cálida en habitaciones en penumbra o con una luz fría y estéril.

Te deseo que termines el Adviento con buena luz, reflexión y con algún mantecado o turrón que siempre llega un poco antes que las fiestas.




jueves, 16 de diciembre de 2021

CREAR LA NAVIDAD

Pasan los días en el calendario en este nuevo Adviento que llegó como antesala de una nueva Navidad ¿Una más? Deseo que no sea así, ojalá sepamos darle sentido a estos días que no tienen por qué ser un sentido compartido, pero sí creo que el sentido de la Navidad tiene unos rasgos-raíz que sostienen y hacen crecer esta fiesta.

Una Navidad con amor cobra vida, una Navidad con amor se llena de luz, una Navidad con amor se teje con ternura en cada detalle. ¿Imaginas una Navidad sin amor? Pierde por completo la esencia, se desdibuja la magia de estos días, perdemos el horizonte de estas fechas. Si decidimos vivir con amor, estamos creando la Navidad.

Una Navidad en la que estemos abiertos a la sorpresa. Las expectativas llegan contundentes, otra comida familiar, otra cena con amigos, otra tarde de reencuentros... Borra cada "otro/a" por "el/la". La comida familiar, la cena con amigos, la tarde de reencuentros... y ahí en ese detalle brota la novedad, la ilusión, el cariño, la sonrisa sincera. De esta manera, elegimos crear la Navidad.

Una Navidad con consciencia emocional. Este año volverán los debates políticos y sociales a la mesa, volverá la convivencia familiar y volveremos a escuchar ideas contrarias a la nuestra y tendremos roces en el día a día, podemos reaccionar de mil maneras ante estas situaciones: la ira, el desprecio o el rechazo surgen de manera casi instintiva. Tal vez sea el momento de parar, aceptar que no vamos a cambiar las ideas ni el temperamento de las personas que nos rodean, pero la diferencia la puedo marcar yo con actitud de respeto, tolerancia, escucha, empatía y asertividad. De esta manera, también, estamos creando Navidad.

Una Navidad con valores comunitarios. Podemos caer y permanecer en el egocentrismo de lo mío. Mi familia, mis amigos, mis regalos, pero, por favor, no olvidemos que hay familias con muy pocos recursos para celebrar esta Navidad, hay personas que pasarán estos días lejos de sus hogares, hay quien ni siquiera celebre la Navidad porque no encuentra razones... Ante todo esto, podemos unirnos y llevar a cabo acciones solidarias que nos acerquen a otras personas, algo pequeño, un compartir simbólico, una muestra de cariño, un poco de tiempo... La Navidad se crea cuando se comparte. ¿Imaginas una Navidad tú solo/a? Si ni siquiera puedes imaginarla, es momento de reflexionar sobre la Navidad que sueñas y desde un sueño puedes crear esa Navidad.

Feliz NaVIDAd



domingo, 20 de diciembre de 2020

AD-VIENTO

Unos cuantos porqués me corroen por dentro. Como siempre te los lanzo con excusas y esta venda que conozco y envuelve mi mirada, una vez más.

No relataré mis porqués, carece de sentido trazarlos letra a letra sobre este papel.

Qué pequeña me siento tejiendo dudas con miedo añejo. Mi entendimiento es corto, en cambio cada interrogante es inmenso, todos ellos se me escurren entre los dedos.

Tras la lluvia que me cala, espero. Una espera que cobra sentido en Adviento. Sé que brotas y siempre brotarás. Sonrío porque el hilo Esperanza siempre entra en mí. Qué manera de enhebrar tu hilo cuando el ojo de mi aguja es tan pequeño.

Me reconforta esta espera en la que sé que siempre acaba con tu llegada. Sonrío cuando te tengo en frente y olvido dudas y olvido miedos y olvido abismos. Llegan las palabras que necesito y las acojo. Sonrío, sé que estás, estuviste y estarás.

El Adviento se evapora y llegas. Naces en un pesebre, la mujer del Sí te amamanta, el hombre de la ternura te mece en sus brazos. El Ángel de la luz te anuncia. Los pastores de la humildad te admiran. Los reyes de la ilusión te adoran. La humanidad te espera.

Ad-viento. Viento de espera, de dudas, sonrisas, miedos y alguna certeza que me mantiene en pie y la mirada puesta en la vida.















Sé feliz😀

martes, 17 de diciembre de 2019

(AD)VIENTO

Adviento.
(Ad)viento.
Ad-vien-to.

Viento sobre la cara.
Viento sobre la mirada.
Viento sobre la sonrisa.
Viento que todo lo impregna.

Viento de la Espera.
Viento del Silencio.
Viento de la Escucha.

Viento de Esperanza.
Viento de Paz.
Viento de Venida.

Viento salvador.
Viento gratuito.
Viento sanador.

Viento del alma.
Viento fraterno.
Viento de Amor.

Viento de Vida.
Viento de Futuro
−que se hace a cada instante−
Instante de Dios.

domingo, 31 de diciembre de 2017

2018, CORAZÓN

Querido 2017, si tuviera que resumirte con tres palabras diría que has sido acción, crecimiento y esencia.

Acción, siempre vivo con muchos proyectos en mente, desbordo ideas. En estos meses dos de ellas han tomado forma y han salido a la luz. Poesía con huella ha comenzado y mi cumpleaños diferente, para mí ha supuesto un gran éxito personal.
Hay personas que me dicen que hago muchas cosas y que no paro, pero en el fondo no hago tanto, pero pienso y manifiesto demasiado. Este año he sido capaz de canalizar parte de mi gran Sueño con dos gotas en el mar. Que tal vez aparentan ser poco, pero a mí me han inundado de felicidad y alegría.

"Una gota de pura valentía vale más que un océano cobarde".

2017, también has sido crecimiento porque he experimentado un mar de dudas, un ovillo enredado de miedos, un caos de pensamientos muy dispares...Has sido alegría y melancolía interna a partes iguales, pero tengo la suerte de tener algunas "personas-hogar" que me han mantenido a flote en algunos momentos, así más livianos, siendo un poco más llevadero mi huracán emocional.
2017, has estado cargado de errores aprendizajes. Poco a poco, mes a mes, me has enseñado a centrarme en mí, un poco más. Entregarme a los demás, un pelín más.
2018, queda mucho trabajo donde seguir aprendiendo, pero tú, 2018, eres tiempo y encierras la vida, por eso sé que tu eres mi mejor maestro con 365 oportunidades para aprender, caer, levantar, reír, llorar, crecer, rectificar, asumir, perdonar, entregar...ser, siempre, en torno al amor.

"El amor es el espacio y el tiempo medido por el corazón"

Amor, un sentimiento que resuena en mí cada día, he descubierto mi esencia en un amor universal y gratuito, sin barreras ni motivos. El amor es libre y cuando es de verdad, es sincero y en grandes dosis. Cuanto camino queda...pero estoy en el camino.
Amor, no faltes en mi 2018. Sé que puedes estar en cada rincón, en cada persona, pero yo soy el lugar donde puedo hacerte florecer, amor, sincero e incondicional, quiero que el Amor habite en mí y se refleje como luz...Luz vital.
Mi gran deseo del 2018 es poner más corazón.


"Me preguntarán: ¿has amado?, y yo enseñaré mi corazón lleno de nombres"


Próspero 2018, sé feliz (:

domingo, 24 de diciembre de 2017

LLEGA EL MOMENTO

Llega el momento de dar, darse.
Llega el momento de regalar, regalarse a los demás.
Llega el momento de comer, comer a besos a las personas que quieres.
Llega el momento de rodear con los brazos, abrazar el momento, a los tuyos y a ti mismo/a.
Llega el momento de dejar sonar carcajadas, reír de verdad en entorno a una mesa rodeada de personas bonitas.
Llega el momento de pensar, de hacer balance, sin culpa ni remordimientos, de las victorias y aprendizajes de este año.
Llega el momento de poner buena cara, sonreír desde dentro. La sonrisa del alma se deja entrever en la mirada.
Llega el momento de dejar fluir, ser sin adjetivos, así como tú eres. 
Llega el momento de aguantar,  acoger a un familiar, ese que no soportas y al que adoras, acoger al necesitado. Acoger es abrir el corazón.
Llega el momento de querer, amar con sinceridad, sin barreras ni condiciones. Amar nos hace grandes, valientes y felices. Amar nos hace personas bonitas.

No importa si te encanta u odias la Navidad, es tiempo de darnos, regalarnos, comer a besos, abrazar mucho y de todas las maneras, reír fuerte y en cantidad. Tengo comprobado que la risa es la medicina de las heridas del alma. Recordar los hitos de nuestro año y guardarlos en la caja del desván del 2017, pero sobre todo; es tiempo de ser, acoger y amar.

Esperanza por la venida de Jesús, luz renovada. Él no solo nace en Belén, nace en cada corazón que decide acogerlo para así; ser junto a él, acoger a los demás y amar a cada persona en cada encuentro. ¿Está Navidad qué nace en ti?

Feliz Navidad. Sé luz cada día de estas fiestas y espero que también todo 2018.


Sé feliz (:

miércoles, 21 de diciembre de 2016

NAVIDAD ES VIDA


Ya estás aquí, Navidad. Un año más para sembrar en muchos corazones. Sembrar amor, cariño, ilusión, esperanza, empatía, solidaridad, abrazos, sonrisas...pero todo esto se resume en una palabra: vida.

La naVIDAd lleva dentro la palabra vida porque es el momento de vivir, ser, amar, acompañar. Es el momento de compartir y de ser la mejor versión de uno mismo cuando estás rodeado de familia, amigos y personas que quieres que son "tu gente": el pilar que te mueve, te anima, te apoya todo el año...toda la vida.

Llegan estos momentos en los que familias y amigos se reúnen en mesas para comer, en lugares de fiesta para celebrar la Navidad, el final y comienzo de un nuevo año, una vez más para celebrar la vida.

Es momento de regalos, regalos materiales, a veces me cansa la cantidad de dinero necesario para cenas, amigos invisibles, regalos en varios momentos especiales, fiestas...Tristemente la Navidad malinterpretada es dinero, pero lo bonito de estos días es regalarse, así tal cual. Sentir que cada persona es un regalo que llega a mi vida, y yo puedo ser regalo para otros. Cuando comprendí que la Navidad es compartirse, la navidad comenzó a ser magia. Es tiempo de ser niño de nuevo, de ilusionarse por cada detalle y sonreír mucho. Por tanto, cada regalo es vida.

Desgraciadamente, la Navidad es nostalgia. Hay personas que ya no están, huecos en la mesa que duelen. Ausencias que son demasiado grandes. Esta es la visión más negativa de la nostalgia navideña. La Navidad es tiempo de recordar a estas personas importantes, pero no de sufrir por su partida. Desde arriba nos ven (seguro que tiene un buen banquete montado en el Cielo). Ellos quieren vernos felices. Que no es olvido, si sientes que esa peorsona está presente en el recuerdo, está viva, muy viva dentro de ti. Por eso, hasta lo peor de la Navidad es vida.

Recuerda vivir, ser y amar esta Navidad. No olvides regalarte y sentir que los demás son regalos más importantes que cualquiera material. Y no permitas que la nostalgia toque estas fechas porque el recuerdo activo con sonrisa y hablando en presente, también es vida.

Feliz Navidad y feliz vida. Es momento de vivir la vida. Siempre que pienso en la Navidad pienso en la vida, en general, porque es un tiempo y una actitud que tiene que perdurar el resto del año. Toda la vida.
Sed felices (:

sábado, 12 de diciembre de 2015

ADVIENTO

De nuevo llega el adviento, este tiempo previo a la navidad, pero que sin embargo las calles y tiendas demuestran que ya ha llegado. 
La navidad viene envuelta de regalos, fiestas, comidas y felicitaciones, pero hay que desenvolverla porque la navidad es interior. 
La navidad es darse, regalar, cambiar, sonreír, la navidad es ser. A veces hay que pararse y preguntarse en qué he transformado mi navidad y lo que realmente significa. Para muchas personas el adviento queda en el horizonte, ajeno a sus vidas, pero este tiempo está para pensar, replantearse quienes somos en navidad, quienes queremos llegar a ser. La navidad no es una fecha, mas bien es un estado. La solidaridad, la entrega, el cariño y encuentro con la familia y amigos no se reúne en un tiempo, se alarga todo el año.
El adviento está hecho para preparar el gran tiempo que viene, el momento de transformarse en quien de verdad queremos ser. 

La navidad, como la vida, es ser. 

Sed felices (:

viernes, 12 de diciembre de 2014

Y DE REPENTE...DICIEMBRE

Y de repente…diciembre, sin habernos dado cuenta, toca vivir el mismo mes que cada año cierra una etapa del camino. Las etapas de la vida no van por años, pero cada diciembre está ahí para recordarnos que es necesario hacer balance de lo que han sido estos últimos 365 días, seguramente un año agridulce con sus grandes recuerdos, también los malos, las buenas experiencias y los fracasos. Hacer balance es coger la balanza de la vida y poner todo lo positivo en un extremo y lo negativo en el otro, ¿qué lado gana? Si gana lo pésimo, no es que tu vida esté llena de malas vivencias, tal vez seas tú quien tengas una visión negativa. Siempre pasa igual nos ponemos a pensar en el pasado y solo recordamos los malos tragos, aquello que deberíamos haber olvidado y por qué no hacemos memoria de las reuniones de amigos, las fiestas, los momentos en familia, las buenas noticias, las sorpresas, los días redondos, las llamadas inesperadas, los reencuentros fortuitos…Las alegrías son pequeños detalles, las penas parecen ser un mundo. Giremos las cosas y veamos la cara de luz, aquella que todo la tiene.
Y de repente…diciembre, el mes en el que la historia se repite, todas las ciudades y pueblos se alumbran con luces navideñas despampanantes -en ocasiones horteras-. Es el momento de abrir cajas con polvo, colocar los mismos adornos de siempre en cada casa. De nuevo muchas cenas, unos cuantos amigos invisibles en los que no sabes que regalar y las mismas fechas señaladas que pasar en familia, de nuevo llegan los empachos y aparentar que todos somos felices. Tal vez este sea el argumento de las personas que no les gusta la navidad, unas fiestas sin sentido en las que se come, se hacen regalos por obligación y se reúnen familias por tradición. En qué hemos convertido la navidad.
La navidad es una de las fiestas más importantes del año para mí, no hay dos navidades iguales ni nunca las habrá, si todas parecen similares tal vez haya que replantearse el sentido que tiene la navidad. Para mí estas fechas me han servido para ver como he crecido, recuerdo algunas de mis primeras navidades; eran ilusión, magia, alegría, felicidad y  amor. Desde entonces ha llovido mucho, he visto como cada año pasaba y cambiaba mi vida junto con mi mirada, pero a pesar de todo intento que estas fechas sigan teniendo el mismo sentido que antes, tal vez la magia y la ilusión se hayan transformado, pero permanece. La alegría y la felicidad hayan tenido sus altibajos, pero lo importante es saber verlas en el día y a día. Y el amor entre la familia, tengo la suerte de poder decir que todos estos años ha permanecido intacto.
Año tras año, vemos como alrededor de la mesa de nuestra vida hay muchas caras: los de siempre, los incondicionales, los intermitentes (esos que se acuerdan de ti de vez en cuando, y tú de ellos, todo sea dicho), las nuevas caras que entraron hace poco sustituyendo a personas que decidieron irse, pero siempre con más fuerza ocupando un espacio que no creías ni que existía. La vida es como esa gran mesa en una comida navideña, pero juntando a todos tus círculos. ¿Qué es lo que ves? Personas que miran sus móviles, personas con las que no paras de hablar y reír, personas que no te dan confianza…Tal vez la navidad también sea el momento de mirar a la cara a cada una de esas personas que están sentadas y diferenciar entre las personas tóxicas, esas por las que lo darías todo, aquellas de las que te has distanciado y quieres volver a acercar…
Aprovecha estas navidades para poner una balanza al 2014, buscar el sentido de tu navidad y hacer un análisis profundo de tu mesa de la vida. Mientras tanto te deseo una feliz navidad junto a los tuyos (pero los tuyos de verdad), llena de momentos felices, inolvidables y mágicos. Que 2015 sea un año aún mejor que todos los anteriores, que esté repleto de sueños y metas, alegría y felicidad. Y por supuesto, que nunca falte amor (y no me refiero al amor que se suele relacionar con esta palabra), un amor en todas sus vertientes, porque una vida sin amor no es una buena vida.

Sed felices (:

lunes, 6 de enero de 2014

LA GRAN VERDAD

¡¡Feliz año 2014!!
Os deseo un gran año lleno de momentos inolvidables y que el primero de ellos sea el día de Reyes, para los niños es uno de los días más especiales del año, siempre aparecen los nervios mezclados con la ilusión, después dejamos de creer en ellos, los Reyes Magos no existen y este día pierde la magia que le es propia, pero eso es un gran error, la mayor mentira de nuestra infancia no son los Reyes Magos, el mayor engaño es crecer y pensar que no existen los Reyes Magos, porque SI existen y os lo voy a demostrar con este cuento que leí hace unos años y que desvela la gran verdad:


Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con  miedo, le dijo: 
- ¿Papa? 
- Sí, hija, cuéntame 
- Oye, quiero... que me digas la verdad.
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido 
- Es que... -titubeó Blanca 
- Dime, hija, dime. 
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?   
El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente. 
- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad? 
La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo: 
- ¿Y tú qué crees, hija? 
- Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso. 
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero... 
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado! 
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca. 
- Entonces no lo entiendo, papá. 
 - Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado. 
 Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos: 
 - Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle.

Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo: 
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían. 
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo. 
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó: 
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito. 
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal: 
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: 
¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños? 
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño 
que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. no podemos tener tantos pajes., no existen tantos. 
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo. 
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración. 
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios. 
- Sí, claro, eso es fundamental - asintieron los tres Reyes. 
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños? 
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres. 
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres? 
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que 
Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír: 
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres 
Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, Yo, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices. 

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo: 
- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado. 

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía: 
- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero. 

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos. 
Sed felices (:

jueves, 12 de diciembre de 2013

PRENAVIDAD

¡Hola a todos! De nuevo diciembre, ya se aproxima mi época favorita del año: NAVIDAD.
Ya se respira frío, esas bajas temperaturas que te empujan a quedarte en casa junto a la familia. Y siempre mejor si es en torno a un buen fuego, unas llamas que esperan ansiosas el "nochebueno", ese gran tronco que tarda días en consumirse por completo.
Las calles y edificios ya se iluminan con tan bonitos y llamativos colores, que se apoderan de la oscuridad cuando llega la noche temprana, poco después de las seis de la tarde.
Ya es el momento de abrir cajas llenas de polvo, donde guardamos el árbol, el belén y tantos adornos que vestirán nuestra casa durante un mes.
La gente necesita navidad, es momento de respirar, disfrutar, reír y divertirse. Existen familias que se reúnen y preparan una cena entre sonrisas fingidas y de alguna forma llevados por la tradición más que por el corazón...¡Qué triste!
La navidad es el momento de dejarse de caretas y apariencias, es la ocasión para ser quien somos con nuestra gente de siempre, no existe nada mejor que una mesa rodeada de los tuyos.

Desde Granada, quiero desearos una feliz "prenavidad", ahora es un momento de preparación y alegría, para todos aquellos que nos tomamos la navidad como algo más que una fiesta materialista. En mi opinión, debería ser un tiempo de reflexión, de hacer balance de la vida, pero ante todo el momento idóneo de "renacer", que renazcan las ilusiones y también la mejor versión de cada uno de nosotros, que a veces el egoísmo y la rutina la estanca en lo más adentro de nosotros, sin salir al exterior. Al fin y al cabo celebramos el nacimiento de Cristo, que cada 24 de diciembre renace.
Aprovecho para desearos feliz navidad, que el tió, Papa Noel o los Reyes Magos os traigan salud, alegría, felicidad y en muchos casos trabajo. Y algún que otro "caprichito" que siempre se recibe con las manos abiertas ;).
Sed felices (:

viernes, 14 de diciembre de 2012

REFLEXIÓN NAVIDEÑA.


Estamos cerca de una fecha muy importante y esperada para mí, LA NAVIDAD.

Desde que soy muy pequeña, siempre esperaba ansiosa esta festividad. Para reunirme con mi familia, no ir al cole y recibir los esperados regalos de los Reyes Magos y Papa Noel. Aún recuerdo  los nervios de la noche de reyes, la ilusión de Nochebuena con el tió, los regalos de Papa Noel...Y todavía hoy espero con ganas y entusiasmo la cena de Nochebuena en casa de los abuelos o la comida de navidad en mi casa.

Pero la navidad no es solo eso, es un tiempo en el que tenemos  o deberíamos reconciliarnos con nuestros seres queridos (ya sean HERMANOS, primos, tíos o padres) o tal vez con aquel o aquella amig@ especial que echas de menos porque significaba mucho para ti pero que por orgullo no lo has hecho o no has encontrado el momento idóneo.

Es el momento de soltar el reloj y disfrutar de los buenos momentos con tus seres queridos, pararte y decirte: “¡¡QUÉ ES NAVIDAD!!” pero no de cualquier manera, más bien con una vocecilla infantil e inocente, porque hace poco para mí o un “poquito” más para otros fuimos unos niños llenos de ilusión y fantasía. Al fin y al cabo, todos llevamos dentro aquel niño que fuimos.

Es hora de olvidarse de los problemas, el trabajo, la dura crisis que sufrimos, los estudios… Es el momento perfecto para pasar tiempo con tus hijos, sobrinos, primos pequeños, amigos o con tu pareja, en definitiva, es el momento perfecto de disfrutar de los pequeños detalles de la vida.

Me encantaría que en estas fechas todo ser humano del planeta Tierra disfrutase de la navidad al igual que yo lo hago (o intento hacerlo). Por desgracia, hay personas sin techo que mientras nosotros nos hartamos de comer, ellos están en comedores sociales (en el mejor de los casos) o pasando frío en cualquier banco o en la calle. También es el momento de acordarse y ser solidarios con los niños de países tercermundistas que no tienen nada que llevarse a la boca o que alguna enfermedad les está matando, como el sida, el cólera o la desnutrición.

“NAVIDAD” es una palabra muy compleja para mí:

-Navidad significa perdonar, dejar atrás el orgullo y los rencores.

-Navidad significa acordarse de tus seres queridos que no viven cerca y no los puedes ver en estas fechas.

-Navidad significa estar más cerca de Dios, ya que al fin y al cabo se celebra el nacimiento de Jesús.

-Navidad significa tener más valores humanos como la solidaridad, empatía, cooperación, entrega, paz y no más cosas materiales.

- Navidad significa unir aún más tus lazos familiares con tu familia más próxima.

-Navidad significa ver películas americanas de navidad en la tele después de comer.

-Navidad significa escuchar villancicos, mientras montas el árbol, el belén y pones todos los adornos navideños junto a tu familia o amigos.

-Navidad significa convertir tu casa en un hogar donde se respire el espíritu navideño.

-Navidad significa renovar fuerzas para todo el año, ya que el espíritu navideño debe durar 365 días, no solo dos o tres semanas al año.

-Navidad significa sonreír e intentar hacer felices a los demás.

-Navidad significa recordar esa bonita historia de Charles Dickens que es Cuento de navidad, o contárselo a los pequeños de la casa, para que vivan estos días igual que lo hace Ebenezer Scrooge tras la visita de los tres espíritus de la navidad.

-Navidad significa tener buenos propósitos para el año que entra, como dejar de fumar, hacer deporte y adelgazar o aprender algún idioma.

-Navidad significa celebrar el comienzo del nuevo año como se merece y ver el concierto de año nuevo de la filarmónica de Viena.

-Navidad significa ir a ver la cabalgata de reyes y que te den un caramelazo en la cabeza.

-Navidad significa lo que tú quieras, pero no estés triste porque algún familiar ya no esté contigo en estas fechas, la vida sigue y esas personas siguen estando presente en tu corazón.

La navidad es y será una tradición mundial que nunca se perderá en la historia de la humanidad, porque siempre habrá personas que jamás permitirán que una tragedia de tal calibre suceda.

Aprovechando esta entrada, os deseo felices fiestas, espero que estén cargadas de grandes momentos junto a vuestros seres queridos y un próspero año nuevo, que el 2013 sea un año de superación, un año en el que toca afrontar la crisis con optimismo y creatividad (hace poco me dijeron que crisis en chino significa oportunidad) ;)
Un abrazo.
Gracias por visitar mi blog. Sed felices. (: