sábado, 25 de octubre de 2025

LIBERTAD

Cada día quiero ser un poco más libre.

¿Qué ata mis pensamientos, decisiones y acciones?

Puedo ser más libre, si reconozco cada cadena. Cadenas que pesan y suenan, me rasgan por dentro, me atan a un lugar al que no pertenezco.

Me libera una conversación profunda, unas palabras sinceras, una oración con el corazón entregado, una carcajada fuerte, un abrazo a tiempo, un silencio acogedor, un café pausado, una caricia auténtica, una sonrisa inesperada.

Me libera todo aquello que me sana. Descubro en mí heridas profundas, y también, heridas cotidianas que se crean con el roce de la rutina, un comentario, un anhelo que pesa.

Me libera quien me mira, me reconoce, me valora y me abraza.

Ojalá más silencios que abrazan y menos ruido que aplasta.

La libertad comienza con un par de alas, alas que se construyen con la paciencia artesana, el cuidado tierno y el entusiasmo de quien sueña con la mirada en el cielo y los brazos abiertos al presente.

La libertad es camino. Hoy construimos libertad con cada gesto concreto y donado, con cada palabra sentida y vivida, con cada verdad transparente y honesta.

Te deseo alas para ser, abrazar y amar. El camino aparece a cada paso.